Jesús Utrilla / NV Noticias
Hay oficios que comienzan como una forma de ganarse la vida y terminan convirtiéndose en una parte de la identidad. Para Donaldo Rivera Rivera, ese camino fue el de bombero. Después de pasar 18 años como conductor de una pipa de 20 mil litros y alejarse por un tiempo de la corporación, regresó porque, como él mismo dice, ser bombero es un vicio que nunca se olvida.
Actualmente lleva ocho meses reincorporado al Cuerpo de Bomberos de Veracruz, donde se encuentra a cargo de la planta móvil. Aunque su regreso es reciente, su relación con la corporación viene de muchos años atrás, cuando comenzó a trabajar como conductor y poco a poco descubrió que detrás de cada salida de emergencia había una responsabilidad mucho mayor que simplemente manejar un vehículo.
Recuerda que al principio llegó a los bomberos por una necesidad laboral, como ocurre con muchos empleos. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzó a sentir cariño por la corporación, por sus compañeros y por la posibilidad de ayudar a quienes se encuentran en medio de una emergencia.
En su memoria permanece especialmente el incendio del mercado de Veracruz ocurrido en 2002. Aquel día, la emergencia obligó a los bomberos a desplegarse rápidamente para intentar controlar las llamas y evitar que el fuego siguiera extendiéndose. La cercanía del mercado con el centro de la ciudad hizo posible una respuesta prácticamente inmediata.
Donaldo estuvo entre los elementos que participaron en aquellas labores. Recuerda que la situación fue complicada y que la magnitud del incendio generó preocupación entre la población. Para los bomberos, significó horas de trabajo intenso y la necesidad de coordinarse para contener el avance de las llamas.
En esa emergencia estuvo bajo las órdenes del comandante Carlos Bazaño, a quien recuerda como un jefe con gran capacidad. Una de las maniobras realizadas permitió contener el avance del fuego y reducir sus efectos, en una jornada que Donaldo todavía recuerda como “una cosa espantosa”.
También le tocó participar en las labores de atención a las personas afectadas. Aunque no puede precisar cuántas fueron auxiliadas durante aquella emergencia, asegura que los bomberos hicieron todo lo que estuvo a su alcance para cumplir con su responsabilidad.
