MACROSCOPIO
Edgard González Suárez
Andrés Manuel López Beltrán ha sido desde el sexenio anterior el objetivo de caza del periodismo opositor al Gobierno Federal, de la oposición al proyecto político de la 4T y ha logrado colocar varias menciones de su persona en expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR). Pero hasta el día de hoy no existe una acusación formal, vinculación a proceso o sentencia sobre la persona de “Andy”.
1. Tráfico de influencias y “El Clan” (contratos públicos). Según organizaciones opositoras y algunos medios de comunicación como latinus han denunciado una red de tráfico de influencias encabezada por “Andy” y donde supuestamente se han asignado contratos millonarios para diversos proyectos como el tren maya, PEMEX entre otros. También las especulaciones mediáticas han señalado que terrenos del anterior aeropuerto de la ciudad de México fueron comprados por los amigos de “Andy”.
2. Las recreaciones mediáticas y propagandísticas han vinculado, con dichos de supuestos testigos a Andy López Beltrán con el tráfico ilegal de combustible (“huachicol fiscal”). Según esos testimonios, operadores habrían invocado su nombre para agilizar el tránsito de embarques sin revisiones aduanales. En esta línea de acción de los partidos opositores han presentado denuncias ante la FGR por ser el “cabecilla” de la red de contrabando de hidrocarburos.
3. La oposición judicializó a “Andy” por presunto enriquecimiento ostensible, con recursos de procedencia ilícita, haciendo cálculos de su supuesta fortuna y sus ingresos como empleado federal o militante político.
La semana pasada el Gobierno norteamericano canceló la visa a Andrés López Beltrán para entrar a los Estados Unidos y la oposición festejó como se hubiera sido un éxito de su política contra el hijo del expresidente. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de “injerencia” dicha medida y la embajada americana explicó cuales eran las 4 causales por las cuales el Gobierno americano puede quitarte la visa: Las “señales” de que el titular del permiso no cumple con los requisitos para conservarla, es decir, quedarse más tiempo del permitido,participar en “actividades delictivas”, representar un riesgo para la seguridad pública de EU, involucrarse en actividades relacionadas con el terrorismo o apoyar a grupos terroristas.
Al parecer la oposición festinó dicha acción del gobierno estadounidense porque aseguran “sus días están contados”. Cabe aclarar que a “Andy” le retiraron la visa, es decir, el permiso para entrar a los EEUU, el hijo del presidente no tiene, ni está bajo proceso judicial alguno. Ni en México, ni dentro de los Estados Unidos.
Las consecuencias de esta decisión unilateral y diplomática en un personaje como Andrés López Beltrán no tienen repercusiones extraordinarias, es decir, negarle la entrada lo ensombrece, pero hasta el día de hoy no hay procesos abiertos en contra del hijo de presidente López obrador. Sin embargo, la medida no es inocente, tiene un componente ligado a la seguridad pública y otra a los tratados comerciales.
Sí tiene tintes injerencistas, está en la lógica trumpista de presionar a México y a todo país que no siga sus instrucciones y la mejor manera es atacar, en este momento, al hijo del presidente López Obrador.
La CIA, la DEA y el departamento de estado continúan presionando para que México autorice operaciones encubiertas dentro del territorio mexicano, más operativos, más agentes, más inteligencia, aviones, drones, centros de mando, etc. Y harán uso de cualquier tipo de herramienta para presionar al gobierno de la presidenta de México.
El retiro de la visa puede operar como un mensaje de que el gobierno americano esta fiscalizando a toda la elite política, principalmente al gobierno federal, y hace anuncios para decir que están cerca de detener o atrapar a algún funcionario federal.
Trump sigue en campaña, y todas estas acciones son parte de la campaña, una vez que acabe la campaña veremos cual es la correlación de fuerzas. Por ahora, dicha acción comentada más en México que en los estados unidos no tendrá ninguna repercusión de carácter económico, aunque pudiera también estar en el marco de las negociaciones del TMEC y ser parte de las presiones americanas para romper con chinos y europeos, cosa que seguirá siendo objeto de jaloneo entre los dos gobiernos.
