Edgard González Suárez
Algunas afirmaciones frecuentes que escucho de los malquerientes de la 4T es que nuestro país no tendrá ningún beneficio dentro de tres semanas cuando acabe el mundial. Otra afirmación más ideológica que sociológica indica que Morena será la responsable de todo lo que pase con las masas delirando su pasión unos por el futbol u otros por el despapaye que se genera de manera paralela y el ánimo festivo desbordado de las masas futboleras y las clases sociales.
El campeonato mundial de futbol -que no se juega sino en una quinta parte en México- va a dejar varios puntos a favor del Gobierno Federal, aún y con su evidente distanciamiento político del evento en su conjunto.
Yo apuntaría por lo menos cinco grandes rubros que se verán favorecidos con los resultados del mundial:
1. Comercio y servicios (hotelería, restaurantes y transporte)
2. Infraestructura y actualización de los sistemas de internet.
3. Turismo urbano y ciudades alternativas
4. Seguridad Pública (manejo de masas, vigilancia digital y bases de datos)
5. Imagen Internacional
Aunque el lloriqueo de la derecha conservadora y fascista nacional no para, la verdad es que la “realidad” y la “percepción” son dos dimensiones donde el Gobierno federal y su partido van ganando la contienda. Las proyecciones a la mitad del mundial es que la derrama en ventas al por menor, tanto formal como informal, se multiplicaron por 10 y muy seguramente comercio, hotelería y servicios serán los grandes beneficiarios de la copa mundial de futbol.
Los pesimistas y opositores de siempre apuntan no a esta derrama económica sino a su mantra teórico en que se ha convertido la inversión pública y el crecimiento del PIB.
Por otro lado, respecto de la infraestructura, los gobiernos de la ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sedes de partidos internacionales, invirtieron para remozar y en algunos casos reconstruir avenidas, parques, viaductos, libramientos, señalizaciones, estacionamientos, etc.
Y aunado a esto se mejoró el transporte público, las líneas del metro, el metro-bus, taxis en línea. En el caso de Monterrey, el gobierno de Nuevo León, echo andar las líneas 4 y 6 de metro de aquella ciudad, Y Guadalajara y CdMex, remodelaron los accesos a los estadios de futbol.
Se reconoce informalmente la llegada de más de 1 millón de visitantes de distintas partes del mundo, lo que anuncia ya un buen festín para hoteles de distinta clase, renta de habitaciones, hostales, y casas o departamentos particulares. Además, como ocurre en estos eventos, los extranjeros compraron boletos para presenciar uno o dos partidos, y los demás días fueron destinados para estar en el país los utilizaron para visitar distintas ciudades o poblaciones aledañas a los centros futbolísticos. La avalancha de visitantes mejoró la conectividad, los servicios, los precios y la accesibilidad a los extranjeros para pasar su estancia en el país.
Se ha dicho en medios de comunicación que han participado en los festejos de la avenida reforma a más 1 millón 400 mil personas lo que no deja de ser una verdadera avalancha humana, festejando, tomando, bailando y divirtiéndose a la máxima potencia. Lo cual implicó, desde hace más de 8 meses el mejoramiento de los dispositivos físicos, operativos y digitales de seguridad, tanto en aeropuertos, estadios, centros comerciales, embajadas, etc. La coordinación en todos los ordenes de gobierno se hizo necesaria y obligatoria para tener estándares similares a Canadá y los Estados Unidos.
Finalmente, y es de lo que la derecha no quiere hablar ni mencionar para nada, es la mejora de la imagen monotemática del país en el exterior. Le pongan como le pongan, el gobierno de Claudia Sheinbaum logró romper el control de la imagen que los medios estadounidenses y sus socios mexicanos dan de nuestro país. El país no solo ha dado muestras de control y vigilancia, sino que ha sido capaz de mostrar la fuerza y cohesión social en torno al deporte más popular del mundo, logró poner en el imaginario global, la cultura mexicana y sus variantes más icónicas: la comida, el festejo, la hospitalidad, la solidaridad y la capacidad para recibir exitosamente a cientos de miles de turistas. Al mismo tiempo la copa del mundo ha permitido al país dar una imagen de confianza interna y estabilidad institucional.
Frente al México que la derecha promueve en el extranjero, México diversificó los temas y mostró su capacidad para organizar eventos complejos, mostró su riqueza cultural y fue capaz de instalar en la narrativa extranjera un México, con problemas sí, pero con grandes capacidades, una notable estabilidad operativa, una organización política y social capaz de mantener megaciudades funcionando, y seguras.
