MACROSCOPIO
Edgard González Suárez
El procedimiento para integrar con tres nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en su etapa final, pero también bajo sospecha.
Resulta que la derecha conservadora y reaccionaria no solo avaló el procedimiento sino que se integró a las respectivas comisiones, pero ahora, en su etapa final y a punto de saberse quienes integrarán el Consejo General del INE, resulta que el procedimiento estuvo viciado, el examen fue filtrado, las calificaciones y los perfiles no responden a las necesidades de imparcialidad, las quintetas, que por cierto quedaron integradas hace dos días, y según la débil oposición reflejan un predominio de morenistas. Con todo ello, al final de cuentas, lo que se observa es que la derecha opositora, intentará descalificar y deslegitimar a los nuevos miembros de ese consejo.
Digan lo que digan, y echen a andar su maquinaria mediática, lo cierto es que se formó una comisión organizadora en la cámara de diputados, se fijó el procedimiento y se avaló la convocatoria para el relevo de consejeros. Con la sola oposición del Partido Revolucionario Institucional que en su soledad y aislamiento político y parlamentario ya no atina sino a hundirse cada día más en su propio fango.
El procedimiento seguido se rige por las reglas constitucionales vigentes de designación parlamentaria. Se registraron más de 400 aspirantes y la comisión organizadora generó los filtros correspondientes para pasar a un segundo momento donde la calidad de los aspirantes estuviera centrada en los conocimientos, ética y su experiencia en materia electoral. Además de la consabida paridad de género.
Sin embargo, tanto el PRI como el PAN han arremetido contra el proceso ya que aseguran “va a desembocar seguramente a una pérdida completa de legitimidad del órgano electoral”., El PAN descalificó también la sesión donde se definieron las quintentas y que calificaronde “opaca y realizada en lo oscurito”. Por su parte el PRI calificó el proceso en su conjunto de “simulación” que dará de seguro “un órgano electoral ilegitimo”.
La narrativa opositora que han intentado consolidar en el espacio público es que los nuevos consejeros “van a terminar personajes cercanos al régimen. Ellos, Morena, escogerán el nombre que será de gente cercana a ese partido y a la 4T”.
Desde hace más de 15 días el espacio público se vio “interesado” en los consejeros electorales, y por supuesto los principales arietes de la oposición enfilaron sus baterías en contra del procedimiento: Universal, Milenio, Televisa, Reforma, Latinus, Excelsior, Código Magenta, Atypical TV, Radio Fórmula, por ejemplo, con sus cuatro conductores opositores estelares, Ciro Gómez Leyva, Azucena Uresti, Joaquin López Dóriga y José Cárdenas se dieron vuelo entrevistando a ¿Quiénes creen?, pues nada más y nada menos que a panistas, expriístas y experredistas y a miembros destacados de la marea rosa, a especialistas en Derecho como Diego Valades, exconsejeros electorales como Leonardo Valdés, Juan Carlos Ugalde, o a Alfredo Figueroa -cliente asiduo de Aristegui Noticias-, etc.
Todo para bombardear el proceso de designación de los nuevos consejeros.
Lo cierto es que terminadas las entrevistas la semana pasada (16 de abril), el Consejo Técnico de Evaluación entregará a la Junta de Coordinación Política las tres quintetas para ser evaluados, de ahí saldrán los tres nuevos consejeros que se integrarán al Consejo General de INE. Esta terna de consejeros será votada por la Cámara de Diputados antes del 22 de abril, y para ello se requiere de mayoría calificada en la cámara -número muy factible de alcanzar-, sólo en caso de no alcanzar un consenso se recurrirá al método de la tómbola o insaculación para designar a los nuevos consejeros.
Honestamente, no veo porque si el régimen neoliberal tenía a su suprema corte, y a sus consejeros del INE -los que avalaron el fraude, desde Woldenberg hasta Lorenzo Córdova, no veo porque este otro régimen no pueda tener a consejeros afines al proyecto político de la 4T.
Estaremos pendientes a los nombres y ya veremos.
