Jesús Utrilla | NV Noticias
La antigüedad de los templos religiosos obliga a reforzar las revisiones y el mantenimiento de sus instalaciones para prevenir accidentes como el ocurrido en Guayaquil, Ecuador, donde el sacerdote Patricio Sánchez murió al ser golpeado por una cruz de madera, señaló el vocero de la Diócesis de Veracruz, Aurelio Mojica Limón.
El representante de la Iglesia católica aclaró que el fallecimiento no debe interpretarse como un castigo divino, sino como un accidente que también invita a reflexionar sobre la conversión y la importancia de estar preparados ante situaciones que pueden ocurrir en cualquier momento.
Mojica Limón dijo que los responsables de los inmuebles religiosos deben verificar las condiciones de sus estructuras y recurrir a especialistas, incluidos elementos de Protección Civil, cuando sea necesario. En ese sentido, indicó que la Catedral de Veracruz requiere atención constante y tiene pendientes trabajos de rehabilitación en la bóveda y la cúpula.
El vocero consideró que la difusión del accidente ocurrido en Ecuador se debió, en gran medida, a que el sacerdote estaba transmitiendo su homilía cuando sucedieron los hechos, lo que permitió que las imágenes circularan rápidamente a través de teléfonos celulares y redes sociales.
Ante este caso, llamó a los sacerdotes y encargados de iglesias antiguas a mantener sus instalaciones en condiciones seguras. Recordó que en la propia Catedral de Veracruz se registró, hace un par de años, el desprendimiento de un candelabro, luego de que los feligreses fueran exhortados a evacuar por un incendio cercano.
