Jesús Utrilla / NV Noticias
Más que prohibir el uso de celulares y otras herramientas tecnológicas en las escuelas, es necesario enseñar a los estudiantes a utilizarlas con responsabilidad, disciplina y propósito, ante un entorno cada vez más marcado por la inteligencia artificial, la automatización y la robótica.
Jeremías Zúñiga Mezano, presidente de Comunidades Seguras en Veracruz, señaló que el teléfono celular no representa por sí mismo el problema dentro de las aulas, sino la distracción que puede generar cuando los alumnos no cuentan con criterios para utilizar adecuadamente la tecnología.
Reconoció que restringir durante las clases el acceso a redes sociales, videojuegos o contenidos ajenos a las actividades académicas puede ser necesario para evitar distracciones, sin embargo, retirar por completo la tecnología de los espacios educativos significaría preparar a las nuevas generaciones para un mundo que ya no existe.
Zúñiga Mezano destacó que los niños y jóvenes deben desarrollar habilidades para investigar, verificar información, analizar datos, utilizar herramientas de inteligencia artificial, participar en proyectos científicos y generar conocimiento, de manera que la tecnología pueda convertirse en una herramienta para la productividad y no únicamente en un medio de entretenimiento.
Advirtió además sobre el riesgo de un nuevo tipo de rezago, el analfabetismo tecnológico, ante el avance acelerado de herramientas como la inteligencia artificial, la robótica y el Internet de las Cosas. Por ello, consideró que la formación educativa debe ir más allá de enseñar a los estudiantes cuándo pueden o no utilizar un teléfono.
Señaló que una prohibición puede reducir temporalmente una distracción dentro del salón de clases, pero la educación puede contribuir a modificar la conducta de los estudiantes de manera permanente, al enseñarles a utilizar la tecnología con responsabilidad y objetivos claros.
