Jesús Utrilla / NV Noticias
La restricción del uso de celulares dentro de las escuelas necesitará reglas claras sobre el retiro y resguardo de los teléfonos, señaló Israel Sánchez Martínez, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF).
Dijo que las nuevas reglas podrían resultar insuficientes si no existe una estrategia que involucre también a las familias.
Agregó que aunque limitar el uso de pantallas durante las clases representa un paso para favorecer la atención de los estudiantes, la medida no resolverá por sí sola los problemas educativos ni los efectos asociados al consumo excesivo de contenidos digitales fuera de las aulas.
La organización también alertó sobre las dificultades que podrían enfrentar los docentes al momento de aplicar la disposición, particularmente si no existen reglas claras sobre el retiro y resguardo de los teléfonos. Por ello, planteó que las autoridades establezcan lineamientos precisos que den certeza al personal educativo y eviten conflictos administrativos o legales.
La UNPF consideró que la estrategia debe acompañarse de acciones académicas y de infraestructura, como equipos de cómputo funcionales y capacitación para los maestros, además de medidas que permitan atender problemas relacionados con la atención, memoria, regulación emocional y desempeño de los alumnos.
También propuso una mayor coordinación entre escuelas y padres de familia para establecer límites sobre el uso de pantallas, redes sociales y horarios de desconexión, particularmente antes de dormir.
Los estados tendrán un plazo de 180 días para adaptar las disposiciones antes de su entrada en vigor en noviembre de 2026, por lo que la organización pidió que los resultados sean evaluados de manera transparente.
La UNPF sostuvo que la regulación del uso de celulares requiere la participación conjunta de autoridades educativas, docentes y familias para generar condiciones que favorezcan el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes.
