Jesús Utrilla / NV Noticias
A 14 años del asesinato de los periodistas Guillermo Luna Varela y Gabriel Huge Córdoba, ocurrido el 3 de mayo de 2012 en el puerto de Veracruz, sus familiares denunciaron que el caso permanece prácticamente estancado y sin avances sustanciales por parte de las autoridades encargadas de investigar los hechos.
Isabel Luna Varela, hermana de Guillermo Luna Varela y sobrina de Gabriel Huge Córdoba, señaló que durante estos años ninguna de las administraciones que han pasado ha establecido un acercamiento constante con la familia para informar sobre el estado de las investigaciones.
Explicó que tampoco habían tenido comunicación con las nuevas autoridades de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), situación que apenas comenzó a modificarse tras una reunión sostenida la semana pasada, acompañados por el área jurídica de Propuesta Cívica, organización que brinda asesoría a la familia.
De acuerdo con Luna Varela, durante el encuentro se les informó que los actuales responsables de la fiscalía asumieron sus funciones en mayo, sin que la familia hubiera sido notificada oportunamente sobre los cambios.
Ante ello, uno de los compromisos planteados fue establecer una comunicación más frecuente con las familias de periodistas asesinados, posiblemente mediante reuniones mensuales con el acompañamiento de Propuesta Cívica.
Sin embargo, para la familia, el principal reclamo continúa siendo la falta de resultados en la investigación.
Luna Varela señaló que existen diligencias que, desde su perspectiva, no fueron agotadas, entre ellas la realización de sábanas telefónicas y otras líneas de investigación que pudieron contribuir al esclarecimiento de los asesinatos.
La falta de avances, representa para la familia una señal de abandono institucional y mantiene vigente la sensación de vulnerabilidad, aun después de más de una década de los hechos.
Recordó que durante una administración estatal anterior fueron convocados junto con otros familiares de periodistas asesinados, pero, de acuerdo con su testimonio, el encuentro no derivó en acciones posteriores.
Respecto a otras instancias, indicó que existen carpetas relacionadas con el caso ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), aunque aclaró que la familia no ha recurrido directamente a organismos internacionales. Su principal acompañamiento jurídico ha provenido de organizaciones civiles.
