No es casualidad que el pato Merlín se haya vuelto viral al traer puesta la playera de México ni que durante las dos semanas que lleva el Mundial cualquier día y rincón sea común ver a alguien que la porte: la camiseta verde del Tri es la más vendida en el mundo, de acuerdo con Adidas, su fabricante.
Esta casaca de futbol, como la selección, lleva paso perfecto y ha metido gol en cada uno de sus partidos: en establecimientos físicos las tallas más buscadas desaparecen en cuestión de horas y los anaqueles vuelven a llenarse casi al mismo ritmo que duran las pausas de hidratación en este torneo.
Para quienes prefieren comprarla por Internet, conseguirla es casi tan complicado como marcarle un gol al equipo de Javier Aguirre durante la fase de grupos: no hay envíos de un día para otro en los tamaños de mayor demanda (mediana, larga y extra grande), y si se tiene suerte, llega en cinco días o más.
El fenómeno va más allá del buen momento futbolístico de la selección. Que la casaca verde sea la más vendida del mundo responde a varios factores: México es el quinto país con el mayor gasto en camisetas de futbol; Adidas apeló a la nostalgia al recuperar elementos del icónico uniforme de Francia 1998; millones de mexicanos viven fuera del país y mantienen un fuerte vínculo con el tricolor, y vestirlo se ha convertido en una forma de identidad para los aficionados, explicó la consultora de mercados Kantar.
Fuente: La Jornada
