México cumplió con el segundo de sus objetivos al meterse a los octavos de final del Mundial 2026 detrás de una de sus mejores actuaciones, no del torneo, sino de varios años al vencer 2-0 a Ecuador en el estadio Azteca.
Si alguien aún tenía dudas del lugar de Javier Aguirre en la historia del futbol mexicano, el juego de esta noche las disipó.
El Vasco planteó un juego que ridiculizó a una Tri que llegó con los ánimos por los cielos al vencer a Alemania, pero que fue reducida a una versión improductiva, dubitativa y errática.
Al 22’, Roberto Alvarado aguantó una falta y a tiempo envió un servicio con ventaja a Julián Quiñones, que aguantó justo el toque por detrás de la media cancha.
El delantero marchó por la banda solo, se internó en el área y con un potente derechazo sacudió las redes para desatar la fiesta en la noche mexicana con su tercer tanto del Mundial 2026.
El tanto aturdió a un Ecuador que comenzaba a mostrar desesperación por lo ocurrido.
El segundo mazazo llegó de la mano de un yerro de los ecuatorianos al tratar de despejar una pelota cerca de su área que quedó en un regalo.
Jiménez recuperó la esférica, la dio a Quiñones y este lo habilitó de inmediato. El Lobo de Tepeji golpeó la redonda con la parte externa de su botín y vio su remate alejarse del lance de Hernán Galíndez para poner el 2-0
Con su mejor partido en años, y una de sus mejores exhibiciones en una Copa del Mundo, la Selección Mexicana se metió a octavos de final y aguardará por el ganador del cruce entre Inglaterra y la República Democrática del Congo.
Al igual que en los 16avos de final, su encuentro tendrá como sede el estadio Azteca.
