Periódicamente, durante los últimos años han ido apareciendo diferentes estudios que señalan a un claro descenso del interés del público más joven en las escenas con contenido sexual; una tendencia que se ha visto reflejada en una menor cantidad de material de este corte en las series y largometrajes y, en cierto modo, en las estrategias a la hora de elegir papeles de algunas de las grandes estrellas del momento, especialmente las emergentes.
Una de ellas es McKenna Grace, que ha participado en producciones como ‘Ready Player One’, ‘Yo, Tonya’ o las nuevas ‘Cazafantasmas’, y que está a punto de llegar a nuestras salas de cine con ‘Los juegos del hambre: Amanecer en la cosecha’, la nueva entrega de las adaptaciones cinematográficas de la obra de Suzanne Collins y que, entre otras cosas, destaca por la blancura de su contenido en términos erótico-festivos.
Cuando, durante una entrevista con Cosmopolitan, se le preguntó sobre si habría algún tipo de papel que rechazaría, Grace confesó que descarta sistemáticamente los roles que requieren de desnudos por un motivo muy concreto: su sueño es ser princesa Disney en algún momento de su carrera.
A día de hoy, definitivamente no hago escenas de desnudo ni cosas muy hipersexuales. Respeto a cualquiera que pueda hacerlo, pero a mí me da pánico. No sé si eso cambiará alguna vez. No es que solo haga cosas “apropiadas” —a mi personaje, Ghostface, literalmente le arranca las tripas en Scream—, pero mi sueño es intentar ser una princesa de Disney algún día.
Está claro que, en muchas ocasiones, el historial de papeles de una intérprete influye drásticamente en los futuros roles a los que pueda optar. Por ello, profesionales como Amy Adams han optado por rechazar colaboraciones como la que le ofreció Andy Samberg, que, tal y como explicó el cómico durante su podcast con Seth Meyers se hubiese traducido en un sketch para adultos en Saturday Night Live con un tema de The Lonely Island de por medio.
