Jesús Utrilla / NV Noticias
Los retrasos en los trámites documentales, la saturación de los accesos carreteros y la falta de coordinación entre transportistas y terminales portuarias representan obstáculos para agilizar el movimiento de mercancías en Veracruz, advirtieron especialistas durante un encuentro empresarial sobre competitividad logística.
En el foro VER(MX): Visión y Competitividad Logística, organizado en el marco de la reunión mensual de Coparmex, representantes de los sectores portuario, naviero y del autotransporte analizaron las áreas de oportunidad para reducir costos operativos y mejorar la eficiencia en el traslado de productos desde y hacia el recinto portuario.
Florentina Samudio Velasco, secretaria y miembro del Consejo de Administración de la Asociación de Terminales y Operadores Portuarios (ATOP), en representación de Hutchison Ports, señaló que uno de los objetivos centrales debe ser acelerar la rotación de los contenedores, pues mantener mercancías almacenadas durante periodos prolongados genera costos innecesarios.
Explicó que, en muchos casos, las demoras no obedecen exclusivamente a la capacidad física del puerto, sino a la falta de documentos, certificaciones y otros requisitos administrativos indispensables para liberar las cargas. Por ello, consideró necesario anticipar los procedimientos para evitar que las mercancías permanezcan más tiempo del previsto en las terminales.
El capitán Paulino Morán Quesada, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC), destacó que Veracruz dispone de infraestructura y conexiones terrestres que representan una ventaja para atraer operaciones marítimas. No obstante, sostuvo que las empresas navieras también evalúan los tiempos que necesitan para movilizar sus mercancías y los costos derivados de posibles retrasos.
A su vez, Francisco Antonio Cessa Servín, vicepresidente de la región sureste de Canacar, planteó la importancia de establecer citas de transporte con anticipación y fortalecer la comunicación entre las terminales y los operadores de carga. Esto permitiría organizar la llegada de las unidades, reducir tiempos de espera y evitar complicaciones durante el ingreso y salida de mercancías.
Los participantes también señalaron que los congestionamientos en las carreteras y las demoras en los accesos al puerto repercuten en toda la cadena logística. Cuando un camión permanece detenido o no logra ingresar a tiempo, se alteran las operaciones programadas y aumentan los costos para transportistas, terminales y empresas importadoras y exportadoras.
