La presidenta Claudia Sheinbaum cerró su gira nacional con un mensaje centrado en la soberanía y la independencia de México, durante el evento “Honestidad y resultados en Ciudad de México”, realizado este 27 de septiembre de 2026 en el Zócalo capitalino.
Ante una plaza que coreó “¡Presidenta, presidenta!” y, más adelante, “¡No estás sola!”, la mandataria utilizó el marco de las celebraciones patrias para reivindicar el origen popular de la independencia mexicana y trazar una línea directa hacia el presente político del país.
Sheinbaum sostuvo que la independencia mexicana tuvo un carácter distinto al de otros procesos en América Latina. Según explicó, mientras en otras naciones de la región las independencias “fueron conducidas por militares criollos” que, dijo, “nunca hablaron de abolir la esclavitud y menos hablaron del pueblo”, el movimiento independentista mexicano “surgió como un movimiento popular masivo” que enarboló las banderas de la libertad, la justicia social y la soberanía.
A partir de ahí, la presidenta vinculó ese origen histórico con el concepto de soberanía que, afirmó, retoma de José María Morelos y de la Constitución mexicana:
- “Soberanía quiere decir que solo el pueblo determina el destino de México.”
- Desde 1814, señaló, “ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica o política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria.”
- “Esa [soberanía] solo le pertenece al pueblo de México”, remató entre aplausos.
Pena máxima para agentes extranjeros
La mención de Sheinbaum sobre la pena máxima para agentes extranjeros que violen el territorio nacional no corresponde a una iniciativa anunciada en el Zócalo, sino a una reforma constitucional que la propia presidenta presentó en febrero de 2025, como respuesta a la decisión del gobierno de Donald Trump de catalogar a seis cárteles mexicanos como “terroristas globales”. La adición al artículo 19 constitucional establece que a cualquier nacional o extranjero vinculado con el tráfico ilícito de armas, así como a cualquier extranjero que realice actividades al margen de la ley relacionadas con la soberanía nacional, “se le impondrá la pena más severa posible”, junto con la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa. Dado que en México no existe la pena de muerte, la sanción máxima equivale a la prisión vitalicia.
Más adelante en su mensaje, Sheinbaum fue explícita al vincular ese principio histórico con el presente, al afirmar que la independencia “sigue marcando nuestro camino porque las y los mexicanos no queremos injerencias ni intervencionismos ni violación a nuestra territorialidad”. Cerró la idea reiterando que, desde entonces, “México es un país independiente y soberano”, frase que fue recibida con aplausos y vítores desde la plaza.
Aunque la presidenta no mencionó a Estados Unidos ni a Donald Trump de manera directa en los fragmentos difundidos del discurso, el mensaje se da en un contexto de tensión bilateral que se ha intensificado en las últimas semanas.
Fuente: Infobae
