Estados Unidos quiere a un México “soberano, libre de injerencias externas maliciosas” y también “libre de organizaciones criminales y cárteles transnacionales que aterrorizan y controlan a las comunidades”, señaló el embajador estadunidense en el país, Ronald Johnson, ante empresarios.
Al inaugurar la 5 Convención Binacional de la American Society (AMSOC), el diplomático subrayó que el bienestar de México es fundamental para la prosperidad de todo el hemisferio. “Si a México le va bien, es bueno para Estados Unidos. Es, sencillamente, sentido común”. No obstante, alertó que “algunos actores extranjeros no quieren que esta asociación entre Estados Unidos y México tenga éxito” y buscan desestabilizar la región.
Johnson reafirmó la disposición de su país para fortalecer la cooperación con México. “No como intervencionistas, sino como buenos vecinos que realmente desean trabajar juntos para lograr que ambos países sean más seguros y prósperos”.
En materia de seguridad, el embajador destacó los avances conjuntos en la incautación de drogas y la lucha contra el narcotráfico. Recordó que “en México han aumentado las incautaciones de fentanilo y otras drogas”, lo que ha permitido salvar miles de vidas al reducir las muertes por sobredosis en Estados Unidos. Además, señaló que “estamos cambiando la forma en que enfrentamos a los cárteles. Vamos tras toda la red: los traficantes, los miembros encargados del lavado de dinero, las empresas fachada, los facilitadores y todos aquellos que ayudan a que estas redes operen”.
Johnson destacó que la cooperación bilateral ha permitido operaciones contra líderes criminales y traslados de fugitivos entre ambos países, incluyendo integrantes de la lista de los más buscados por el FBI. También recordó que el presidente estadunidense designó a varios cárteles como organizaciones terroristas para “atacar finalmente la fuente de vida de estos cárteles: su dinero”.
En el ámbito económico, el embajador resaltó la importancia de la relación comercial, que supera el billón de dólares anuales, y la intensa interacción turística y social entre ambas naciones. “No existe otra relación bilateral en el mundo que repercuta en la vida de tantos norteamericanos -y me refiero tanto a ciudadanos estadunidenses como mexicanos-; ninguna relación es más importante que esta”, afirmó.
Fuente: La Jornada
