Jesús Utrilla / NV Noticias
Los apagones que durante meses han afectado a habitantes de distintos fraccionamientos de la zona poniente de Veracruz deben ser tomados como una señal de alerta sobre las condiciones de la infraestructura eléctrica, consideró Gustavo Mendoza Barrón, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas del Estado de Veracruz.
El comportamiento de la demanda eléctrica durante el verano representa un reto adicional para la red, debido al incremento en el uso de equipos de aire acondicionado, principalmente durante los periodos de temperaturas elevadas.
Explicó que el aumento en el consumo puede llevar a que determinados equipos trabajen con mayor exigencia, por lo que resulta indispensable que CFE mantenga una revisión permanente de transformadores, líneas y circuitos, particularmente en sectores donde el crecimiento urbano ha sido acelerado.
Destacó que no se trata únicamente de restablecer el servicio cada vez que ocurre una falla, sino de identificar el origen del problema y determinar si la infraestructura existente tiene actualmente la capacidad suficiente para atender la demanda de los usuarios.
Y es que habitantes de cinco fraccionamientos se manifestaron tras asegurar que llevan alrededor de ocho meses enfrentando interrupciones constantes y que durante las últimas semanas los cortes se han prolongado hasta por 12 e incluso 16 horas, situación que atribuyen a fallas en transformadores, cableado y a una posible insuficiencia de la infraestructura para atender el crecimiento habitacional de la zona.
“Cuando una zona crece, también tiene que crecer y actualizarse la infraestructura eléctrica.
En este caso, la presión de los vecinos ya derivó en acuerdos con CFE, sin embargo, deben darse recorrido por los circuitos para detectar puntos de sobrecalentamiento o áreas que requieran intervención”.
Mendoza Barrón consideró que este tipo de revisiones son necesarias para evitar que las fallas continúen repitiéndose, especialmente en una zona donde miles de personas dependen diariamente del suministro eléctrico para sus actividades domésticas y laborales.
Los apagones, además de generar afectaciones en los hogares, pueden provocar daños en equipos eléctricos, interrumpir actividades comerciales y representar un problema mayor para personas que requieren electricidad para conservar medicamentos o utilizar equipos indispensables.
Dijo que es importante que las acciones anunciadas por CFE no se limiten a atender la emergencia actual, sino que permitan determinar si es necesario sustituir equipos, incrementar capacidad o modernizar parte de la red para que el crecimiento de estos fraccionamientos no siga rebasando la infraestructura existente.
