Algunas de las causas de la demanda de la credencial para votar, la principal identificación oficial en México, se relacionan con un alto nivel de pérdida/robo de las micas, y por las renovaciones voluntarias, incluso porque a la persona no le gustó cómo salió en la foto.
Según la estadística más reciente del Registro Federal de Electores (RFE) del Instituto Nacional Electoral (INE) y funcionarios del órgano, esa última circunstancia provocó que en los módulos de atención ciudadana se implementara la opción de mostrarle al interesado la imagen del rostro, a fin de que dé su visto bueno y eventualmente se reduzcan los episodios de cambiar la credencial, como si fuera una selfi.
“La demanda la marca la ciudadanía, y si bien tenemos una previsión de producir a diario 90 mil credenciales, hay días en que la demanda excede incluso a más de 100 mil por día, incluidas las personas que sólo quieren cambiar la foto, por eso se les permite verla antes de cerrar el trámite”, comentó a La Jornada un responsable de la dirección del RFE.
La credencial para votar, “la INE”, como se le dice coloquialmente, es un trámite totalmente gratuito y no hay prohibición sobre el número de emisiones que solicite el ciudadano.
No hay negativa por ningún motivo, incluso las personas en prisión pueden tramitarla –como medio de identificación y/o por derechos políticos electorales– cuando va el personal del INE a los centros de reclusión con el apoyo de módulos itinerantes. También cuando atiende a población en comunidades remotas.
Precisamente es la expedición o renovación de la credencial para votar la forma de contar con un padrón electoral actualizado, la base más robusta de datos personales y biométricos del país.
El más reciente informe del RFE indica que del 16 de diciembre de 2025 al 30 de junio de 2026 se registraron 10.1 millones de trámites; de ese cúmulo, 3 millones 43 mil 829 corresponden a “reposición” de credencial; 2 millones 89 mil 610 por cambio de domicilio, y 3 millones 21 mil 605 por reincorporación.
Además, hubo un millón 460 mil 321 inscripciones (sobre todo los jóvenes que recién cumplieron 18 años), y 340 mil 523 remplazos, entre otras gestiones como corrección de datos personales o en la dirección.
Actualmente, el padrón electoral tiene la información de 103 millones de personas y la lista nominal (ciudadanos con credencial vigente, en condiciones de votar) llegó a 100 millones de nombres, luego de 3.7 millones de bajas –la mayoría por defunciones y/o pérdida de vigencia– y 14 mil 245 incorporaciones de ciudadanía rehabilitada en los derechos por notificación judicial, solicitud de inscripción o por exclusión indebida.
En ese mismo periodo, antes del rezago acumulado que derivó en retrasos actuales de entrega de la credencial, adjudicados al cambio de empresa productora, el INE entregó 8.4 millones de micas en el país y tramitó 35 mil 962 en el extranjero.
También recibió la solicitud de 2 mil 102 personas que pidieron ser registradas como no binarias y 598 trans.
En ese corte había 582 mil 340 credenciales listas que aun no eran recogidas por el interesado en alguno de los 841 módulos.
Fuente: La Jornada
