Con gastos y estrategias distintas en cada una de sus áreas, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha generado en lo que va del año un ahorro de apenas 143.4 millones de pesos, de un presupuesto general de 14 mil 99 millones, pero a la vez reporta un déficit de 155.3 millones de pesos.
Es decir, la pérdida pulverizaría sus supuestas reservas, dicho por los mismos diagnósticos del órgano comicial.
“Si bien se presenta una aparente disponibilidad de recursos, es necesario mencionar que sigue existiendo un déficit presupuestal, por lo que resulta indispensable que la administración de los fondos financieros del instituto y los requerimientos de las unidades responsables continúen en análisis constante”, se lee en el último informe de la Secretaría Ejecutiva del INE, correspondiente a los tres primeros bimestres del año en curso.
En el texto se destaca también la necesidad de dar continuidad a las estrategias relacionadas con la racionalidad y la contención del gasto, “a fin de poder dar atención a las prioridades institucionales”.
Con una estructura casi idéntica desde su creación, en 2014, el INE tiene un galimatías administrativo, según se ve en el reporte; primero apunta que hay recursos acumulados por 409.7 millones, pero enseguida se informa que ya también se está gastando esa reserva, con 266.3 millones utilizados para reasignaciones, por lo que el “disponible enero-junio” es de 143.4 millones. Sin embargo, al mismo tiempo continúa el citado déficit de 155 millones.
Visto de otra manera, de acuerdo con el diagnóstico, al tiempo que gastan menos de lo que piden, como informó ayer este diario, la contabilidad muestra pérdida.
“El déficit relativo al capítulo 1000 ‘servicios personales’ acumulado al tercer bimestre ascendió a 422.5 millones, mientras los ahorros y economías derivados del mismo capítulo ascendieron a 287.2 millones, de los cuales se han destinado 253.1 para cubrir la contratación del servicios de comedor, resoluciones por reconocimiento de antigüedad, apoyos a la cartera de proyectos y para garantizar el pago de la contratación del personal de honorarios permanentes, quedando un disponible de 34.1 millones, mismos que al destinarse a cubrir el déficit acumulado obtendríamos un déficit de 155.3 millones, es decir, dicha merma presentó una reducción de 65 por ciento durante el primer semestre del año” (sic).
Para 2026, el presupuesto base del INE es de 12 mil 345 millones, más mil 754 millones de la cartera institucional de proyectos, lo que da la suma antes mencionada de 14 mil 99 millones.
Aparte están los 7 mil 737 millones anotados en el presupuesto del instituto, pero en realidad van a parar a las arcas de los partidos políticos nacionales.
En el año en curso no hubo elecciones federales, únicamente se coordinaron trabajos para la contienda local en Coahuila y se apartaron recursos para la preparación del proceso electoral 2026-2027, el cual se inicia legalmente el próximo 10 de septiembre.
El INE apuntó que no debe comprometer los fondos para esas obligaciones, pero no redujo gastos de nómina a fin de “no afectar los derechos laborales”.
Tampoco sacrificó los bonos para quienes optaron por el retiro, esto es, mil 102 personas.
Sus ahorros básicamente resultan de posponer las innovaciones en sistemas de información e infraestructura tecnológica, así como la de parque vehicular. Asimismo, por la reducción de papelería de oficina, combustibles, viáticos, pasajes y gastos de alimentación.
Fuente: La Jornada
