La revisión anual del T-MEC va en el “camino adecuado”, a pesar de que Estados Unidos optó por las revisiones anuales por 10 años, señaló Larry Rubin, presidente de la American Society México (AMSOC). No obstante, el empresario subrayó que la prioridad del gobierno estadunidense es la seguridad antes que la relación comercial.
En conferencia, el representante de la iniciativa privada binacional resaltó que México ha adoptado una estrategia más propositiva que Canadá al mantener mesas de diálogo informales con representantes comerciales del país vecino del norte.
“Aplaudimos al gobierno de México por la estrategia que ha venido siguiendo en poder darle seguimiento a los pendientes”, señaló, tras destacar que esta colaboración ha permitido consolidar a México como el primer socio comercial de Estados Unidos.
“Una revisión anual definitivamente es una noticia importante y una noticia que los mercados pues han reaccionado favorablemente, porque definitivamente es importante escuchar en Estados Unidos que sí les interesa la continuidad del T-MEC”, dijo.
Apuntó que el nuevo panorama no es lo ideal, pero ante las actuales circunstancias se trata de “un avance en el camino adecuado”, sobre todo para las inversiones. Esto a pesar de que “hay temas pendientes que tienen que resolver tanto del lado mexicano como del estadunidense y canadiense”.
Uno de los temas que, de acuerdo con Rubin, es central en la relación entre México y Estados Unidos, es la seguridad. Comentó que por las declaraciones públicas del presidente de esa nación, Donald Trump, “su prioridad es la seguridad”.
Insistió en que, más allá del comercio, la administración estadunidense ve como primera obligación la lucha contra el crimen y el narcotráfico.
Ante ello, la AMSOC planteó desde principios de junio el Tratado de Lucha Contra el Crimen (TLCC), una iniciativa que calificó como “una vacuna para el T-MEC” al proporcionar el marco de seguridad necesario para sostener la integración económica norteamericana.
“Si el T-MEC proporciona la arquitectura económica de Norteamérica, el TLCC puede proporcionar la arquitectura de seguridad que permita preservar esta integración en el largo plazo”, puntualizó.
El acuerdo busca establecer reglas, compromisos verificables y mecanismos claros de cooperación binacional sin comprometer la soberanía de ninguna de las partes.
Entre los temas pendientes, destacó la Sección 232 sobre aranceles automotrices, que actualmente coloca a México en desventaja frente a países como Japón, Corea del Sur y Reino Unido. Subrayó que una reducción del arancel de 25 a 15 por ciento sería clave para impulsar la competitividad y atraer nuevas inversiones.
Rubin advirtió que la seguridad impacta directamente en la economía: “No puede existir prosperidad compartida sin un marco adecuado de seguridad compartida”.
De acuerdo con la AMSOC, presentar el TLCC ante autoridades en Washington enviará un mensaje firme de colaboración en la lucha contra el crimen, lo que reforzará la estabilidad del T-MEC y la confianza de los mercados.
Fuente: La Jornada
