Estados Unidos muestra su posición ventajosa frente a sus socios comerciales e impuso nuevas condiciones para reducir los aranceles al acero y aluminio de México y Canadá.
Propone disminuir la tarifa del 50 al 25 por ciento, pero condiciona ese beneficio a compromisos productivos dentro del territorio estadounidense.
En la práctica, este mecanismo funciona como un filtro de acceso exclusivo para las compañías que presenten planes concretos de inversión en Estados Unidos.
Fuente: El Financiero
