El Gobierno de Estados Unidos abrió finalmente la puerta al arancel para el acero y aluminio provenientes de México y Canadá destinados a la industria automotriz pesada, de 50 a 25 por ciento para envíos que cumplan una serie de requisitos.
La medida, publicada en el Federal Register días después de la visita de Jamieson Greer, representante comercial de EU a México, establece el procedimiento que durante meses permaneció pendiente y que había impedido a productores acceder a este beneficio, pese a las insistentes gestiones de autoridades mexicanas ante el Departamento de Comercioestadounidense.
El ajuste arancelario es una exención condicionada, limitada a la cadena de suministro de vehículos medianos y pesados (incluyendo camiones y autobuses), dejando fuera al segmento de vehículos ligeros.
Fuente: El Financiero
