Irán cerró ayer el estrecho de Ormuz apenas unas horas después de haberlo reabierto, tal como anunció que haría tras la negativa de Estados Unidos de levantar el bloqueo naval que mantiene en sus puertos. Dos buques con bandera india fueron bombardeados al intentar cruzar la vía navegable.
La república islámica había “aceptado de buena fe autorizar el paso de un número limitado de petroleros y buques comerciales” por el estrecho, pero decidió retomar el control ante los “actos de piratería amparados en el llamado bloqueo” estadunidense, anunció previamente el mando central de las fuerzas armadas iraníes.
El líder supremo, el ayatollah Mojtaba Jamenei, aseguró en un mensaje escrito que sus fuerzas navales iraníes preparadas para infligir nuevas derrotas al enemigo.
“Los estadunidenses no pueden imponer su voluntad y poner bajo sitio a Irán”, agregó el vicecanciller iraní, Saeed Khatibzadeh.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) aseveró que “cualquier intento de acercarse al estrecho de Ormuz se considerará una cooperación con el enemigo y el buque infractor será tomado como objetivo”, en un comunicado publicado en Sepah News, el sitio web del mando castrense.
El presidente estadunidense, Donald Trump, respondió que Teherán no puede “chantajear” a Washington con sus cambios de postura sobre el estratégico paso marítimo y afirmó que están hablando con ellos. “Estamos teniendo conversaciones muy productivas. Todo está funcionando de maravilla. Se pusieron un poco astutos, como lo han estado haciendo durante 47 años, y nadie se les había enfrentado. Nosotros sí nos enfrentamos a ellos”, señaló Trump a periodistas en el despacho Oval.
Fuente: La Jornada
