Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- La continuidad del fracking como método de extracción de hidrocarburos ha sido cuestionada en Veracruz por sus impactos ambientales y a la salud, pese a que sus efectos ya han sido documentados en distintas regiones del estado.
El integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA), Emilio Rodríguez Almazán, advirtió que esta técnica no es reciente y que sus consecuencias se han registrado desde hace décadas.
“Esta técnica ya se ha estado aplicando en territorio veracruzano desde hace por lo menos 20, 30 años, y ha tenido impactos importantes, particularmente en la región norte, en la Huasteca y en el Totonacapan”.
Señaló que, ante este panorama, comunidades, ejidos y organizaciones han sostenido una oposición activa para frenar su expansión.
“Hay distintas organizaciones, ejidos, comunidades que se han manifestado para que no avance esta técnica”.
Indicó que el fracturamiento hidráulico genera afectaciones directas a recursos naturales esenciales y a la población.
“Es una manera de extraer hidrocarburos que es sumamente dañina para el medio ambiente la afectación hacia el agua, el aire y la salud humana es ineludible”.
Rodríguez Almazán cuestionó que se mantenga el impulso a esta práctica dentro de las políticas energéticas actuales, pese a los daños señalados.
“Extraña mucho que se esté apostando a la extracción de hidrocarburos cuando está probado que existen daños importantísimos”.
Agregó que el debate sobre soberanía energética no puede desligarse de la protección ambiental.
“Defender la soberanía energética está ligado a defender el medio ambiente… no es posible sin soberanía hídrica y alimentaria”.
