Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- La propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo podría reducir hasta en 25 por ciento el financiamiento público que reciben los partidos políticos, medida que, de acuerdo con el magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Gilberto Bátiz García, explica buena parte de las críticas que han surgido en torno a la iniciativa.
El magistrado señaló que ese recorte al financiamiento partidista es uno de los aspectos que más inquietud genera entre las fuerzas políticas.
“Uno de los puntos torales que va a ser preocupación de los propios partidos de estas 11 propuestas de reforma constitucional conllevan la reducción del financiamiento público que tienen los partidos políticos”.
Indicó que la reforma busca disminuir los costos del sistema electoral, lo que impactaría directamente en los recursos que reciben los partidos.
“Creo que el impacto inmediato que va a tener en cuanto a menos costo implica una reducción del financiamiento público de los partidos políticos de hasta un 25 por ciento”.
Bátiz García sostuvo que las descalificaciones que algunos partidos han hecho a la propuesta se dan en un contexto de confrontación política, por lo que no necesariamente responden al contenido de la reforma.
“Tenemos que pensar que la reforma se presenta en un ánimo de rispidez política y los partidos políticos tienen muchos mecanismos para establecer propaganda”.
Añadió que los calificativos que han surgido forman parte del debate político previo a la discusión legislativa.
“Los calificativos que ponga un partido político siempre tienen que ver con la posición que asuman y en este caso estamos hablando que en un ánimo de rispidez política no necesariamente tengan que ver con el análisis de la reforma, sino con el desarrollo discursivo de una propuesta que no ha sido discutida”.
El magistrado descartó que la iniciativa represente un riesgo para el sistema democrático o que implique una deriva autoritaria.
“No tenemos ese riesgo (de ser una dictadura) como tal. Estos síntomas no son de una dictadura, estos síntomas son de la vivencia, del ejercicio de lo público en una democracia en donde algunos partidos pues tendrán calificativos al margen”.
