MACROSCOPIO
Edgard González Suárez
Para las elecciones de 2027 comentaba apenas la semana pasada que Morena tenía por lo menos tres retos estratégicos: 1) mantener la cohesión interna del movimiento 2) conservar la mayoría calificada en la Cámara de diputados, y 3) lograr dividir a la oposición para impedir que pueda tener éxitos suficientes.
Mantener la cohesión es quizá lo más complejo del proceso, la jornada electoral presupone una renovación de más de 18,000 cargos de representación popular. Y con ello toda una lucha interna por las posiciones dentro de todos los partidos políticos, principalmente la coalición Morena, Verde PT, quien se perfila como la triunfadora en el trámite electoral del próximo año.
Para seguir adelante con su proyecto y programa de gobierno Morena y sus aliados deberán concertar y/o pactar las alianzas más convenientes para el triunfo de la coalición, pero seguro se pondrán sobre la mesa los intereses ganados tanto del Partido Verde Ecologista como del Partido del Trabajo. Y aquí se espera un jaloneo muy interesante, tanto por los distritos a disputar como por los perfiles de los candidatos que serán registrados.
La verdadera disputa política será dentro de la coalición, ya que la oposición llega dividida y viviendo del oxígeno mediático de los objetivos estratégicos de Donald Trump.
Para ello será muy interesante observar cómo Morena decide seleccionar a sus candidatos en las famosas encuestas internas y, como podrá filtrar los perfiles de quienes aspiren a los cargos de elección popular, para evitar la llegada de candidatos muy cercanos o ligados a la delincuencia organizada.
El proceso interno dejará establecido y sembrados a los candidatos en el mes de febrero y si sale bien librado de esta batalla interna nadie duda que MORENA reeditará su triunfo en la mayoría de los 300 distritos electorales.
Las encuestas nacionales oscilan entre un refrendo del triunfo de Morena entre 12 (Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas), y 16 gubernaturas (San Luis Potosí y Chihuahua), el escenario más optimo seria, desde luego, ganar todas las que gobierna hoy, más otras que están en juego, aunque se difícil, y el escenario más terrible para la Coalición será perder entre 2 o 3 de ellas, lo cual se ve difícil también.
Por su parte la oposición hiper-dividida la representa, como su bastión más fuerte, el Partido Acción Nacional que gobierna Querétaro, Guanajuato y Chihuahua, este partido apuesta por defender sus bastiones, lo cual podría lograr. Pero su objetivo no parece ser ganar otras gubernaturas sino evitar la mayoría calificada de MORENA en la cámara de diputados.
El PRI por su parte es quizá el partido histórico más desgastado de la contienda, enfrente un declive electoral, falta de apoyo al liderazgo de “Alito” Moreno y con ello, pérdida de representación territorial. Para el PRI, que pide con alaridos ir en alianzas con otros partidos opositores, solo buscará asegurar algunos distritos electorales, quizá alcaldías e intentar mantener una votación suficiente para no perder su registro como partido político nacional´.
La Tercera vía a la “jarocha” que representa Movimiento Ciudadano, seguirá su línea de oposición independiente de alianzas formales con otros opositores, y su meta optima será mantener las dos gubernaturas que gestiona hasta hoy (Jalisco y Nuevo León), MC solo tiene 1 diputado federal y gobierna actualmente 186 alcaldías de las 2463 que tiene el país.
En resumen, MORENA intentará expandirse ganando una o dos gubernaturas y no perder ninguna.
La oposición intentará no perder lo que tiene y hacer alianzas especificas para evitar la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
Morena ejercerá una enorme presión al reinstalar la narrativa de los éxitos en seguridad, en programas sociales y en control de la economía.
Frente a la oposición, MORENA intentará seguir con el desgaste parta ubicar a la oposición como contrarios a los beneficios sociales construyendo una narrativa social y mediática al respecto.
Y quizá, como ya se visualizan, MORENA estará negociando por separado con cada partido opositor para mantenerlos a raya, disputar donde haya condiciones para la disputa, y “arreglar” donde haya que “arreglar” y debilitar a sus adversarios allí donde los puede debilitar.
