Mucho cambió en los siete años desde que Millie Bobby Brown interpretó por primera vez a Enola Holmes, la intrépida hermana menor de Sherlock, tan brillante como él para resolver misterios. Brown ya no es la niña prodigio con poderes telequinéticos de Stranger Things. A sus 22 años, es madre, esposa, productora y sigue entre las actrices más reconocidas del mundo.
Por eso, cuando le preguntan qué consejo le daría a la adolescente de 15 años que debutó como Enola, responde sin dudar: “¡Hay tantas cosas!”. Después de unos segundos, resume todo en una sola recomendación: “No entres a Internet. Simplemente, no lo hagas”.
Por suerte, Internet y los trols no existen en el universo victoriano de Enola. Sus preocupaciones se centran en resolver asesinatos y descubrir intrigas. Enola Holmes 3, ya disponible en Netflix, muestra a la joven detective mientras se prepara para casarse con su eterno enamorado, Lord Tewkesbury (Louis Partridge), en una ceremonia frente al mar, en Malta. Sin embargo, los planes de boda cambian cuando descubre que su hermano Sherlock (Henry Cavill) fue secuestrado.
Brown reconoce que se siente profundamente identificada con Enola, una joven valiente que atraviesa la transición hacia la adultez y, al mismo tiempo, enfrenta las expectativas de llevar un apellido célebre.
“Enola y yo nos hemos enriquecido mutuamente”, afirma. “Creo que crecer junto a un personaje aporta una dimensión distinta. Es como ver diferentes versiones de mí misma en distintas etapas de mi vida”.
Las similitudes no terminan ahí. Al igual que su personaje, Brown también se casó hace poco. Ahora vive con su esposo, Jake Bongiovi, en una zona rural de Georgia, donde crían a su hija y cuidan a varios animales rescatados. Entre ellos están Barbie, una gran danesa; Rigby, un perro salchicha de edad avanzada; y una cabra bautizada en honor a la rapera Cardi B.
Pero crecer no siempre significa vivir entre bodas y animales de granja. Ya sea un joven detective del siglo XIX o una estrella de cine de fama internacional, la transición hacia la adultez puede ser difícil y confusa. Incluso puede tener momentos oscuros. Cualquier adolescente lo sabe.
Por eso, Philip Barantini, director de dramas como Adolescencia y El chef, no resulta una elección tan inesperada para dirigir Enola Holmes 3 como podría parecer al principio. Aun así, Barantini, quien tomó el relevo de Harry Bradbeer, director de las dos primeras películas, admite que se sorprendió cuando recibió la llamada.
