Cuando se establecen proyectos políticos con tendencias antidemocráticas, restringir los derechos sexuales y reproductivos suele ser uno de los primeros objetivos de estos grupos conservadores y ultraconservadores, manifestó Liliana Caballero, coordinadora de Alianzas en Ipas Latinoamérica y el Caribe (Ipas LAC), quien lamentó el avance de gobiernos de ese corte en la región.
“Latinoamérica y el Caribe llega a este Día Internacional de la Mujer (8-M) en medio de una disputa decisiva por los derechos sexuales y reproductivos, ya que en diversos países el avance de grupos ultraconservadores y discursos antiderechos ha buscado restringir libertades, debilitar políticas públicas e instalar narrativas que cuestionan conquistas históricas en materia de igualdad sustantiva, autonomía corporal y acceso a derechos fundamentales”.
En entrevista, detalló que una vez instalados en el poder local o nacional, los proyectos de ultraderecha despliegan políticas que limitan el acceso al aborto, debilitan la educación integral en sexualidad y cuestionan políticas de igualdad. “Éstas no son cuestiones aisladas, sino que son parte de una estrategia más amplia de control social y político sobre los cuerpos y las libertades.”
Citó los casos de “El Salvador y Argentina, países en los que estas agendas políticas han sido puestas en marcha lastimosamente con éxito”. Añadió que este tipo de proyectos no sólo se presentan como una agenda de antiderechos sexuales y reproductivos, sino que además avanzan con otro tipo de acciones antidemocráticas, como la cooptación del poder, persecución de voces disidentes, vigilancia más cercana a organizaciones civiles y ataques a la libertad de expresión, entre otros.
En este 8-M, Ipas LAC, busca “visibilizar que cuando hay un gobierno con contrapesos, con división de poderes y que puede autorregularse, los derechos alcanzados por las luchas feministas están protegidos por la misma institucionalidad, el marco jurídico, sistemas judiciales congruentes, estables e independientes”.
Esto no ocurre en modelos de gobierno sin contrapesos. “En Costa Rica, en febrero hubo elecciones presidenciales. La tendencia era mantener continuidad, y así fue; la candidata del partido oficialista (Laura Fernández) ganó. Su consigna fue obtener mayoría absoluta en el Congreso para eliminar contrapesos y avanzar sin discusión con su agenda política.”
También en este 8-M, la agrupación llama a que “no nos confiemos; celebremos los grandes logros obtenidos por el movimiento feminista, pero sin dejar de ver lo que nuestras compañeras en otros países viven. Debemos ser solidarias, pues hay prohibición absoluta del aborto en El Salvador y no hay posibilidad de acceder a una pastilla de anticoncepción de emergencia como en Honduras”.
Fuente: La Jornada
