Síguenos en nuestras redes

Hola, ¿que estas buscando?

NV Noticias

Alguien como tú

¿Quién quiere borrar la palabra mujer?

Alguien como tú

Gladys Pérez Maldonado

Durante siglos, las mujeres luchamos para tener nombre, voz, identidad y reconocimiento jurídico. Fuimos excluidas de las decisiones políticas, privadas de derechos fundamentales y relegadas a una ciudadanía de segunda categoría. Hoy, cuando todavía no hemos conquistado la igualdad sustantiva, surge una controversia que merece ser examinada: ¿por qué la palabra mujer comienza a sustituirse en determinados discursos institucionales por expresiones aparentemente neutrales?

«Personas gestantes», «personas menstruantes», «personas lactantes» y «personas con capacidad de embarazo» son algunas denominaciones que han cobrado presencia en debates sanitarios, académicos y políticos. Su propósito declarado es incluir a personas trans y no binarias que comparten determinadas experiencias reproductivas. Sin embargo, para una corriente del feminismo, su utilización indiscriminada representa un riesgo: desdibujar a las mujeres como sujetos específicos de derechos.

El movimiento conocido como «Contra el Borrado de las Mujeres», particularmente visible en España, ha colocado esta discusión en el escenario internacional. Su planteamiento sostiene que el sexo constituye una categoría indispensable para comprender las desigualdades estructurales y que reemplazar sistemáticamente la palabra mujer puede comprometer la visibilidad de las discriminaciones históricas.

Y aquí surge una pregunta incómoda: ¿cómo combatir una desigualdad si comenzamos por diluir la categoría de quienes históricamente la padecen?

No estamos ante una simple discusión gramatical. El lenguaje tiene consecuencias políticas y jurídicas. Lo que se nombra se reconoce; lo que se identifica puede medirse, protegerse y convertirse en sujeto de políticas públicas.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) constituye uno de los mayores avances internacionales en el reconocimiento de nuestros derechos. Su existencia responde a una realidad histórica: las mujeres hemos enfrentado discriminación por razón de sexo que requiere respuestas específicas del Estado.

En México, la Ley General para la Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres, reformada en enero de 2026, mantiene expresamente el reconocimiento de las mujeres y establece mecanismos para combatir la discriminación basada en el sexo o género. No se trata de una expresión decorativa, sino de una categoría jurídicamente relevante.

Pensemos en las consecuencias prácticas. ¿Cómo identificar adecuadamente las desigualdades reproductivas si las estadísticas dejan de distinguir las experiencias de las mujeres? ¿Cómo diseñar políticas para combatir la violencia obstétrica, la mortalidad materna o la discriminación laboral asociada con la maternidad si desaparecen los datos específicos por sexo?

La precisión del lenguaje importa porque la precisión de las políticas públicas puede significar la diferencia entre reconocer un problema e ignorarlo.

Sin embargo, conviene evitar otro extremo, reconocer expresamente a las mujeres no exige desconocer la existencia ni los derechos de las personas trans y no binarias. La dignidad humana no es un recurso limitado que deba repartirse entre identidades enfrentadas.

La Organización de las Naciones Unidas promueve un lenguaje incluyente para evitar la discriminación. Ese propósito es legítimo. Pero la inclusión debe atender al contexto y no convertirse en una sustitución automática de categorías necesarias para comprender realidades específicas.

Incluir no tendría que significar sustituir. Reconocer otras identidades no debería implicar dejar de nombrar a las mujeres.

Resulta paradójico que, mientras continuamos exigiendo igualdad salarial, justicia frente al feminicidio, protección contra la violencia sexual y reconocimiento del trabajo doméstico no remunerado, debamos también discutir la permanencia de una palabra que sintetiza siglos de reivindicaciones.

En nuestro país, donde la violencia machista sigue siendo una realidad cotidiana, las prioridades deberían ser claras, fortalecer la justicia, garantizar presupuestos suficientes, combatir la impunidad y proteger efectivamente nuestros derechos.

La discusión sobre el lenguaje debe contribuir a esos objetivos, no distraernos de ellos.

En Alguien como tú, consideramos indispensable defender la palabra mujer en los espacios donde su presencia permite reconocer desigualdades históricas, establecer responsabilidades institucionales y exigir derechos específicos. No por rechazo a otras identidades, sino porque ninguna política de igualdad puede construirse sobre la invisibilidad de quienes pretende proteger.

Las palabras no son inocentes. Pueden abrir espacios de reconocimiento, pero también generar confusión cuando se utilizan sin considerar sus consecuencias.

No luchamos durante siglos para salir de la invisibilidad y aceptar ahora que nuestra identidad desaparezca detrás de fórmulas lingüísticas que no siempre expresan nuestra realidad.

El desafío no consiste en decidir quién merece ser nombrado, sino en garantizar que nadie tenga que desaparecer para que otra persona sea reconocida.

Porque la inclusión verdadera no borra a las mujeres, al contrario, las nombra, las reconoce y garantiza sus derechos.

Después de tantos siglos de lucha, la palabra mujer no debería necesitar permiso para existir…¡Que incongruencia!…

Click para comentar
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments

También te puede interesar

Alguien como tú

Alguien como tú. Gladys Pérez Maldonado. ¿Alguna vez nos hemos preguntado cuántas de las libertades que hoy ejercemos las mujeres estuvieron prohibidas para nuestras...

Alguien como tú

Alguien como tú. Gladys Pérez Maldonado. El 17 de octubre de 1953, las mujeres mexicanas conquistaron uno de los derechos políticos más importantes de...

Alguien como tú

Alguien como tú. Gladys Pérez Maldonado. Cada 10 de octubre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud Mental. Es una fecha que...

Alguien como tú

Alguien como tú Gladys Pérez Maldonado En México, miles de familias han tenido que aprender a buscar porque el Estado no encontró a tiempo....

Advertisement
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x