Sam Ojeda / NV Noticias
Perote.- Con la ilusión de tener una vivienda propia, cerca de 500 personas acudieron a la asamblea comunitaria que se celebró en Perote para el sorteo del programa Vivienda para el Bienestar, operado por la Conavi.
Desde temprano, mujeres, hombres, personas adultas mayores y familias completas se dieron cita en el lugar. Todos tenían el mismo propósito: obtener un espacio digno y seguro para vivir. En una región donde muchas familias aún rentan o comparten hogar con otros parientes, la oportunidad de una vivienda propia significa estabilidad, patrimonio y un mejor futuro para sus hijas e hijos.
La asamblea contó con la presencia de Angelli Zorrilla Bouchez, directora regional de Bienestar con sede en Coatepec, y de la arquitecta Tania Romo Martínez, representante de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Ambas funcionarias acompañaron a la población durante el proceso.
El sorteo se hizo frente a la comunidad. Así, las y los asistentes pudieron ver el procedimiento de principio a fin y participar directamente en él. Este mecanismo de asamblea es parte del modelo que impulsa el Gobierno de México para que la entrega de los programas sociales se dé con orden, claridad y cercanía con la gente.
Que el sorteo se resuelva en asamblea no es un detalle menor. Cuando la comunidad está presente, cada persona puede constatar cómo se define la asignación, sin intermediarios y sin favores de por medio. Ese es uno de los principios de la política social de la Cuarta Transformación: los apoyos llegan de manera directa a la gente.
Vivienda para el Bienestar es uno de los programas prioritarios de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Su propósito es reconocer la vivienda como un derecho y no como un privilegio, sobre todo para las familias de menores ingresos que por años se quedaron fuera de los esquemas tradicionales de crédito.
En el ámbito nacional, la Conavi se ha planteado construir 500 mil viviendas nuevas y otorgar 300 mil apoyos para mejoramiento habitacional. Durante 2025, el organismo inició la construcción de más de 82 mil viviendas y entregó 114 mil apoyos de mejoramiento. Estas cifras muestran que el programa ya avanza en todo el país.
Para Perote, un municipio de la zona centro-montaña del estado, la llegada del programa abre la posibilidad de que más familias tengan un hogar terminado y en condiciones adecuadas. Una vivienda digna influye en la salud, la seguridad, la educación de las niñas y los niños y la tranquilidad de quienes la habitan. Por eso, este tipo de acciones tienen un efecto directo en la calidad de vida de la población.
Siguiendo el ejemplo y compromiso del delegado de los Programas para el Bienestar en Veracruz, Juan Javier Gómez Cazarín, la Dirección Regional de Bienestar refrendó su compromiso de seguir trabajando en territorio, en coordinación con las dependencias federales, para que los programas sociales lleguen a quienes más lo necesitan en cada municipio de la región.
La coordinación con la Conavi en esta asamblea refleja la suma de esfuerzos entre instituciones del Gobierno de México. El objetivo es que la información y los programas lleguen completos a las comunidades y que las familias tengan acompañamiento durante todo el proceso.
Con acciones como esta, el Gobierno de México avanza en la construcción de comunidades más justas, donde tener un hogar digno deje de ser un sueño lejano y se convierta en una realidad para las familias veracruzanas.
