Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil confirmaronque el pasado 29 de octubre se llamó a la encargada de negocios del gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, María Emilia Cortés, para que dé explicaciones sobre la fuga esta semana del excandidato Flávio Bolsonaro, quien desde territorio argentino tomó un avión junto a su familia rumbo a Estados Unidos.
El objetivo de la reunión era expresar una “incomodidad” por parte del Gobierno brasileño, que a pesar de todo resaltó que se trata de un procedimiento de praxis y que no hay intención de escalar el conflicto diplomático.
Cortés ha sido recibida en Brasilia por el jefe del Departamento de Mercosur, João Marcelo Galvão de Queiroz, quien le solicitó información sobre la huida de Bolsonaro, quien tenía orden del Tribunal Supremo de entregar su pasaporte mientras es investigado por un delito de blanqueo de dinero a través de casa de apuestas.
Según fuentes de Itamaraty –como se conoce a la cartera de Exteriores– Cortés ha informado de que trasladará el contenido del encuentro, que duró apenas unos minutos, al Gobierno de Argentina, informa la prensa brasileña.
La salida del excandidato presidencial conservador agrava la crisis diplomática entre el gobierno del ultraliberal argentino Javier Milei y el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, que se arrastra desde hace meses.
A diferencia de la mayoría de países, Argentina y Estados Unidos no han reconocido la victoria de Lula en las elecciones del domingo.
Fuente: La Jornada
