Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- La falta de respuesta a las demandas de revisión de las condiciones generales de trabajo provocó que este martes aproximadamente 900 empleados del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Veracruz (Cecytev) se declararan en paro de brazos caídos, sin establecer una fecha para reanudar sus actividades.
La movilización fue convocada por el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Cecytev y se realizó de manera simultánea en los 31 planteles del subsistema educativo, ubicados en las regiones norte, centro y sur de Veracruz, además de las oficinas de la Dirección General.
Arturo Escobar, trabajador sindicalizado, explicó que la protesta fue impulsada por el dirigente estatal de la organización, Manuel Melchor Oliveros, debido a que las negociaciones para actualizar las condiciones laborales no han permitido alcanzar acuerdos con las autoridades.
“Son las faltas de respuestas a todas las peticiones que se han hecho para la renovación de las condiciones generales del trabajo”, señaló.
Indicó que el conflicto se encuentra en una etapa de gestiones ante distintas instancias, por lo que la representación sindical busca retomar las negociaciones con la Secretaría de Educación de Veracruz y la Dirección General del colegio.
También informó que los dirigentes sindicales realizan trámites ante el tribunal correspondiente como parte del proceso relacionado con la revisión contractual.
“Estamos en espera de que se abran las mesas de diálogo nuevamente, porque ahorita nuestras autoridades del sindicato se encuentran en el tribunal y con las autoridades pertinentes, a la Secretaría de Educación y con la Dirección General del colegio”, explicó.
El trabajador precisó que la inconformidad no corresponde a un solo plantel, sino que involucra a personal de los distintos centros educativos y oficinas administrativas del Cecytev, donde se decidió adoptar la misma medida de presión.
Aunque las solicitudes laborales continúan pendientes de resolución, los sindicalizados mantienen la expectativa de que se reanuden las mesas de negociación para revisar sus planteamientos y definir las condiciones bajo las cuales se resolverá el conflicto.
Escobar advirtió que el movimiento no tiene un plazo determinado y que la decisión de concluirlo dependerá de las respuestas que reciban de las autoridades educativas.
“Es un paro de brazos caídos por tiempo indefinido, hasta tener respuesta por las autoridades educativas”, sostuvo.
De esta manera, la suspensión de actividades se mantendrá en los 31 planteles y las oficinas de la Dirección General mientras continúa el proceso de revisión de las condiciones generales de trabajo.
