La falta de contundencia tiene al Atlante contra las cuerdas y a Miguel Herrera ante una semana de decisiones. Después de la derrota 0-1 frente al Atlético de San Luis, el técnico reconoció que la clasificación se ha complicado, admitió que deberá reunirse con la directiva para evaluar el futuro del proyecto y lamentó que su equipo vuelva a pagar caro los errores frente al arco.
“Esta semana empezaremos a platicar con la directiva, qué es lo que sigue. Ellos sacarán sus conclusiones, yo sacaré mi conclusión con el cuerpo técnico de lo que tenemos y tomaremos decisiones en conjunto”, señaló Herrera al término del encuentro.
El entrenador había considerado que sumar siete puntos durante la jornada doble permitiría a los Potros mantenerse en la pelea. Sin embargo, el balance fue de apenas tres unidades de nueve posibles, un resultado que redujo considerablemente sus aspiraciones.
“Desafortunadamente, de los nueve nada más sacamos tres y ya se ve muy difícil”, reconoció.
La derrota ante San Luis volvió a exhibir el principal problema del conjunto azulgrana: genera oportunidades, pero no consigue traducirlas en goles. Herrera insistió en que sus jugadores han competido y producido llegadas, aunque la falta de precisión termina por condenarlos.
“Hay dos, tres jugadas en el primer tiempo que tenemos que meter, que tenemos que ser contundentes, porque el rival no nos perdona”, explicó.
El penal fallado fue uno de los episodios que más frustración le provocaron. El estratega aseguró que, después de errores anteriores desde los once pasos, trabajaron específicamente en la elección de los cobradores y evaluaron a los posibles ejecutores durante los entrenamientos. Aun así, la decisión no tuvo el resultado esperado.
“No es lo mismo patear un entrenamiento que ya con gente. Y a veces pasa”, admitió.
Fuente: Milenio
