Francia evalúa este domingo los daños causados la víspera por los violentos disturbios y saqueos a gran escala desencadenados en el marco de las protestas contra el encarecimiento de la vida, que dejaron un saldo de al menos mil 800 detenidos.
El caos, calificado de “sin precedentes” por las autoridades, aumentó la presión sobre el presidente de centroderecha Emmanuel Macron, que en las últimas semanas también ha enfrentado manifestaciones estudiantiles.
La convulsión se produce a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, con Macron fuera de la contienda por límite de mandatos y la ultraderechista Marine Le Pen encabezando los sondeos.
Al menos “mil 800 personas fueron arrestadas y se están llevando a cabo investigaciones para identificar a los autores de estos actos y poder llevarlos ante la justicia”, declaró el domingo en X el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, propondrá el martes una comisión parlamentaria para investigar los disturbios y saqueos, así como la actuación de las fuerzas de seguridad, cuestionada por la oposición y varios alcaldes.
Fuente: La Jornada
