El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, discutió este martes con el presidente salvadoreño Nayib Bukele sobre cómo combatir la “influencia extranjera maligna” en las infraestructuras críticas, informó el Departamento de Estado.
Rubio y Bukele evocaron también en su conversación telefónica la presión diplomática sobre Cuba, de acuerdo con un comunicado. El Salvador es un estrecho aliado del gobierno de Donald Trump, y se unió inmediatamente a su alianza de seguridad Escudo de las Américas en marzo de este año.
Estados Unidos se muestra en especial vigilante ante la presencia china en puertos y puntos de comunicación críticos en América Central, donde Pekín ha invertido sustancialmente en los últimos años.
Rubio y Bukele “abordaron la necesidad de mantener segura la infraestructura crítica, incluidos los puertos, y libre de influencias extranjeras malignas”, explicó el texto.
Actualmente hay dos grandes proyectos de inversión extranjera en El Salvador: una planta fotovoltaica en Conchagua, a cargo de la empresa Powerchina, y la modernización de los puertos de Acajutla y La Unión, a cargo de la empresa turca Yilport Holding.
Fuente: La Jornada
