Tras dejar saldo blanco en Guerrero, el huracán Simon se perfila hacia las costas de Jalisco y Colima, donde podría impactar a partir del sábado como un ciclón de categoría mayor, informaron este viernes autoridades federales y estatales, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a toda la población que vive en las costas estar atenta de la información que emita Protección Civil sobre las lluvias que traerá el huracán.
En la conferencia matutina en Palacio Nacional, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó vía remota que el meteoro, aún de categoría 1, se localiza a 355 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, y avanza hacia el noreste a 7 kilómetros por hora.
Velázquez explicó que Simon cambiará su trayectoria hacia el norte y podría tocar tierra entre Cihuatlán y Puerto Vallarta, en Jalisco, o en Manzanillo. “Todavía no se puede determinar si el ingreso a nuestras costas mexicanas pueda ser de categoría 3 o 4”, advirtió. Pidió a la población de nueve municipios de ambas entidades seguir la información oficial: “Les pedimos que se resguarden en sus domicilios y en sus refugios temporales”. Añadió que desde este mediodía operarán centros de mando en Puerto Vallarta, Cihuatlán y Manzanillo.
Añadió que en el Golfo de México el huracán Isaías, de categoría 2, se aleja hacia Estados Unidos, aunque dejará fuertes lluvias en Yucatán, mientras Rachel, ya tormenta tropical, reingresará “ya muy debilitado” al norte de Baja California.
Desde Acapulco, la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, afirmó que derivado del huracán Simon “no tenemos registro de personas fallecidas ni reporte de personas no localizadas”. Las lluvias provocaron inundaciones en colonias del puerto, deslaves y daños en viviendas y vehículos, y se suspendieron las clases en cinco regiones del estado.
La directora de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Calleja, informó que la inundación de la subestación Puerto Marqués y los daños en líneas y circuitos dejaron sin luz a 65 mil 78 usuarios, 4.5 por ciento del total estatal. Al corte de las 5 horas de este viernes se había restablecido el servicio a 90.5 por ciento; los 6 mil 135 restantes se ubican principalmente en San Luis Acatlán, donde los deslaves obligaron a usar maquinaria pesada para liberar los accesos.
Fuente: La Jornada
