Por Jesús Utrilla
El uso frecuente de audífonos a volúmenes elevados puede provocar daños auditivos permanentes entre adolescentes y jóvenes, admitió Yamilet Pereira Ríos, representante de una Clínica de Veracruz.
Es de mencionar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de mil millones de personas de entre 12 y 35 años están en riesgo de sufrir pérdida auditiva por prácticas de escucha inseguras.
Pereira Ríos explicó que aunque tradicionalmente los problemas de audición se relacionan con adultos mayores, la pérdida auditiva puede presentarse a cualquier edad y también está vinculada con la exposición constante a ambientes ruidosos.
Entre las causas de la pérdida auditiva se encuentran la exposición prolongada al ruido, algunos medicamentos considerados ototóxicos y enfermedades como diabetes e hipertensión, además de factores relacionados con la edad. En el caso de adolescentes, también puede existir afectación por el uso de audífonos y la exposición a ambientes con niveles elevados de sonido.
De acuerdo con la OMS, cerca de la mitad de los jóvenes de 12 a 35 años se encuentra en riesgo de pérdida auditiva por exposición prolongada o excesiva a sonidos fuertes, incluidos los provenientes de dispositivos personales de audio. La dependencia internacional advierte que este tipo de daño puede ser irreversible.
Pereira Ríos destacó que los problemas auditivos no son exclusivos de las personas mayores, pues pueden detectarse desde los primeros meses de vida y presentarse durante la infancia, adolescencia, juventud y edad adulta. Por ello, consideró importante identificar oportunamente cualquier alteración en la capacidad para escuchar.
La recomendación es realizar una valoración audiológica al menos una vez al año, principalmente entre quienes tienen factores de riesgo, como exposición constante al ruido, antecedentes familiares de pérdida auditiva o enfermedades como diabetes e hipertensión.
Recordó que la atención temprana permite detectar problemas auditivos antes de que avancen, por lo que recomendó no esperar a presentar una pérdida importante de audición para acudir a valoración.
