Estudiantes de secundaria franceses encendieron fogatas y se enfrentaron de nuevo con la policía tras una semana de protestas que obligaron a cerrar este viernes unos 400 centros.
El movimiento empezó la semana pasada en la región de París y se extendió a nivel nacional entre los alumnos de liceo, en su mayoría de entre 15 y 18 años.
Los estudiantes bloquearon los accesos a sus centros educativos y protagonizaron en ocasiones enfrentamientos con la policía que dejaron imágenes de barricadas en llamas y vehículos calcinados.
En Rennes, en el oeste de Francia, las fuerzas de seguridad utilizaron este viernes un carro lanza-agua para apagar incendios de contenedores de basura y dispersar a jóvenes cerca del liceo Chateaubriand, constataron periodistas de AFP.
A la entrada del liceo Turgot, en el centro de París, decenas de estudiantes, algunos encapuchados, bloqueaban el acceso en un ambiente distendido con pancartas donde se leía: “No pararemos hasta que seamos escuchad@s” o “¿Quién nos protege de la policía?”.
“El horario está demasiado cargado. A menudo tenemos clase de ocho de la mañana a seis de la tarde. Además trabajamos dos horas al día en casa. No tenemos tiempo para actividades extraescolares”, explicó a AFP Simon, de 15 años.
Según Anna, de 15 años, durante la ola de calor se alcanzaron los 37 grados Celsius y “en invierno hace frío”. “Gastan dinero en fundas para teléfonos, pero no en las cosas más importantes”, agregó en referencia al dispositivo para garantizar la prohibición del uso de celulares en liceos.
Entre las quejas de los manifestantes figuran también las ausencias excesivas de personal docente y la falta de remplazos, en un contexto en que Francia busca reducir el gasto público para sanear su deuda pública.
El ministerio de Educación Nacional, Édouard Geffray, se reunió en la mañana con sindicatos educativos y asociaciones de estudiantes, que habían llamado previamente a continuar las protestas con una gran manifestación el próximo martes.
Fuente: La Jornada
