Jesús Utrilla / NV Noticias
La renovación del World Trade Center de Veracruz podría convertirse en un nuevo impulso para la actividad económica de la zona conurbada, particularmente para los sectores hotelero, turístico, restaurantero y de servicios, al fortalecer la capacidad del destino para recibir congresos, convenciones y eventos de gran escala.
Sergio Lois Heredia, presidente del Consejo Metropolitano de Turismo (COMETUR), consideró que los beneficios de la obra no se limitarán a Boca del Río, donde se encuentra el recinto, sino que tendrán repercusiones en el conjunto de la zona conurbada y en otros sectores vinculados con la actividad turística y empresarial.
Recordó que el WTC tuvo una intervención importante entre los años 2000 y 2001, periodo en el que, de acuerdo con su análisis, se generó un movimiento económico que favoreció la llegada de inversiones y el crecimiento de la infraestructura hotelera.
Explicó que en aquella etapa comenzaron a instalarse hoteles de mayor categoría y con una oferta importante de habitaciones, además de que el recinto adquirió mayor relevancia para la realización de congresos y convenciones, lo que permitió atraer visitantes incluso durante temporadas consideradas bajas para el turismo.
Sin embargo, con el paso de los años otros destinos del país desarrollaron centros de convenciones con instalaciones más recientes, lo que incrementó la competencia por la organización de congresos, exposiciones y eventos empresariales.
“La actualización del WTC representa una oportunidad para que Veracruz recupere terreno en ese mercado y pueda competir nuevamente con destinos que en los últimos años han logrado posicionarse gracias a una infraestructura especializada más moderna”.
Consideró que Veracruz cuenta con diversos atractivos y condiciones para recibir turismo de reuniones, por lo que uno de los principales pendientes era precisamente contar con un recinto que estuviera a la altura de las necesidades actuales del sector.
“La modernización del inmueble podría generar una cadena de beneficios para distintos sectores de la economía, desde hoteles y restaurantes hasta transporte, comercio y prestadores de servicios, debido al movimiento de visitantes que generan los congresos y convenciones”.
Dijo que el impacto de este tipo de infraestructura trasciende el recinto donde se realizan los eventos, ya que la llegada de congresistas, expositores y acompañantes representa consumo en diferentes establecimientos de la zona conurbada.
