La historia del sureste mexicano quedó dividida en un antes y un después tras septiembre de 1944, cuando un huracán de categoría 1 provocó precipitaciones superiores a los 50 cm en la sierra mazateca y el bajo Papaloapan. El desbordamiento indomable del río se tragó de golpe cientos de comunidades ribereñas en Oaxaca y Veracruz, sepultando bajo el fango 470,000 hectáreas y arrasando con vidas, cosechas de maíz, caña, plátano, ganado e infraestructura urbana.
Estudios históricos del Ing. José Noriega revelan que la inundación acumuló más de 3,150 millones de metros cúbicos de agua en solo seis días; volumen suficiente para cubrir la totalidad de la Ciudad de México bajo una capa de más de dos metros de altura. Ante la desolación y el abandono, el Gobierno Federal dio un giro histórico en su política social. Inspirado en el modelo estadounidense del Tennessee Valley Authority, en 1947 se decretó la creación de la Comisión del Papaloapan (CODELPA) para transformar 46,540 kilómetros cuadrados compartidos por Puebla, Oaxaca y Veracruz.
El plan integral buscaba elevar las condiciones de vida de los habitantes de Cuenca Hidrológica del Papaloapan.
Infraestructura, Seguridad Hídrica, Salud y Educación
- Titanes de concreto y acero: La construcción de las presas Presidente Miguel Alemán (Temascal) y Cerro de Oro reguló un almacenamiento masivo de 13,380 millones de metros cúbicos, erradicando las inundaciones cíclicas e inyectando energía hidroeléctrica constante al centro y oriente del país.
- Conectividad: Se rompieron siglos de aislamiento con la apertura de 4,000 kilómetros de carreteras y 200 puentes clave, entre los que destacan el de Río Blanco en La Tinaja (Veracruz) y El Caracol en Tuxtepec (Oaxaca).
- Erradicación del paludismo y la oncocercosis; edificación de 59 hospitales y 492 sistemas de agua potable.
- Construcción de 1,872 aulas, equiparando los índices de alfabetización con la media nacional para 1988.
Impacto Económico y Capital Humano. Especialistas estiman que el valor actual de sustitución de toda la infraestructura heredada por la CODELPA oscila entre los 8,000 y 10,000 millones de dólares (entre 140 mil y 180 mil millones de pesos). Además, cada peso invertido entre 1944 y 1985 generó 4.5 pesos adicionales en riqueza regional, convirtiendo a la cuenca en el principal epicentro azucarero de México, potenciado por plantas arroceras, empacadoras de piña y acuacultura.
Sin la intervención de la Comisión del Papaloapan, la región no sería el corazón agrosocial e industrial del sureste, sino una zona de sacrificio marginada y azotada por el clima. CODELPA transformó una catástrofe natural en la columna vertebral de la integración regional.
