Jesús Utrilla / NV Noticias
Alrededor de 50 niñas, niños y adolescentes se encuentran actualmente bajo resguardo del DIF Municipal de Veracruz, de los cuales aproximadamente 30 fueron atendidos durante la actual administración, principalmente por casos relacionados con omisión de cuidados, informó la presidenta del organismo, Daniela Lili Hernández.
Explicó que el DIF recibe reportes ciudadanos sobre posibles situaciones de riesgo y a partir de estos señalamientos, realiza las investigaciones correspondientes para determinar las condiciones en las que viven los menores y, en caso necesario, proceder a su resguardo.
Dijo que el DIF también atienden casos de maltrato infantil, sin embargo, durante la actual administración ninguno alcanzó la gravedad de otros casos que han trascendido públicamente, aunque sí se han encontrado menores en condiciones que ameritan intervención de las autoridades.
Los menores bajo resguardo tienen edades que van desde cero hasta 17 años y se encuentran distribuidos en tres albergues, de acuerdo con su edad y necesidades.
La presidenta del DIF señaló que una de las zonas donde se concentra el mayor número de reportes ciudadanos es el norponiente de la ciudad de Veracruz, particularmente el sector de Tejería, donde han detectado una incidencia importante de casos relacionados con omisión de cuidados.
Entre las principales condiciones en las que ñ encontraron a los menores destacan que no acuden a la escuela, no cuentan con acta de nacimiento, permanecen solos durante largos periodos, presentan desnutrición o carecen de atención adecuada por parte de sus familiares.
Incluso localizaron a adolescentes de alrededor de 14 años que nunca acudieron a una escuela y que tampoco cuentan con documentos que acrediten su identidad.
Aclaró que no todos los casos terminan con la separación definitiva de los menores de sus familias. Cuando la ausencia de cuidados está relacionada, por ejemplo, con que los padres tienen que trabajar y dejan solos a sus hijos, el DIF busca brindar alternativas para que puedan permanecer con ellos.
Sin embargo, cuando además de la omisión de cuidados existe maltrato u otras condiciones que ponen en riesgo la integridad de los menores, se procede al resguardo y se establecen medidas para garantizar su bienestar.
De los menores que han sido resguardados, aproximadamente la mitad logra ser reintegrada con sus familias. Para ello, los padres o tutores deben cumplir determinadas condiciones, como mejorar las condiciones de la vivienda, garantizar su inscripción escolar, atender su alimentación y asumir de manera adecuada el cuidado de los menores.
