Petróleos Mexicanos (Pemex) restructuró 255 mil 388 millones de pesos de su deuda con proveedores y contratistas, y extendió los plazos de pago hasta 2033, de acuerdo con un informe enviado por la empresa a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
En el documento, Pemex señaló que acordó modificar los plazos de pago de los saldos correspondientes a 2025.
Detalló que este plan, que forma parte de su estrategia de gestión de liquidez, prevé realizar pagos trimestrales de capital e intereses. Al cierre del segundo trimestre, el monto restructurado con este programa ascendió a 255 mil 388 millones de pesos.
La empresa informó a finales de julio al mercado de valores de México que al cierre del segundo trimestre pagó 248 millones de pesos a proveedores en el primer semestre, usando ingresos propios y financiamiento de la Secretaría de Hacienda.
Pemex también indicó en el documento enviado a la SEC que recibió apoyo del gobierno de México por 100 mil 400 millones de pesos en el primer semestre.
La empresa reconoció que enfrenta un alto nivel de endeudamiento y otros pasivos, lo cual la expone a restricciones de liquidez.
La deuda de Pemex, contraída para cubrir gastos operativos y financiar proyectos de inversión, se ubicaba al cierre del segundo trimestre en 77 mil 500 millones de dólares, 11.6 por ciento menor a la de diciembre de 2025.
No obstante, Pemex admitió que 34.9 por ciento de esta deuda, equivalente a 27 mil millones de dólares, vence en los próximos tres años, y sólo en 2027 deberá cubrir 12 mil 200 millones.
En el documento enviado a la SEC, la empresa acepta que su deuda puede dificultar la obtención de financiamiento en condiciones favorables y afectar negativamente su situación financiera, resultados de operación y capacidad para pagar.
Advirtió que, en última instancia, la empresa podría necesitar apoyo adicional del gobierno, el cual no está garantizado.
Apuntó que para atender el servicio de su deuda podría seguir dependiendo de flujos de efectivo operativos, líneas de crédito, aportaciones del gobierno y esquemas de financiamiento adicionales, incluido el refinanciamiento.
Fuente: La Jornada
