Sam Ojeda / NV Noticias
Los constantes robos de cable obligaron al Ayuntamiento de Xalapa a modificar parte de la infraestructura del alumbrado público y trasladar a los postes instalaciones que originalmente se encontraban bajo tierra, mientras las pérdidas únicamente por el cobre sustraído se aproximan a los 100 mil pesos.
La medida ya fue aplicada en la lateral del puente Bicentenario, donde el cableado subterráneo fue sustituido por una instalación aérea para reducir el acceso de quienes vandalizan los registros y posteriormente extraen los conductores.
Los robos se han registrado desde inicios de julio y afectan principalmente sistemas subterráneos. De acuerdo con el director de Alumbrado Público, Semei Conde Olivares, los responsables ubican los registros que contienen las conexiones y los dañan para retirar el material.
“Abren los registros, los rompen, cortan el cable y lo jalan”, explicó Conde Olivares.
Además de cambiar la instalación en algunos puntos, la dependencia municipal comenzó a colocar soldadura en registros para dificultar su apertura y tratar de impedir nuevas sustracciones.
El impacto económico todavía no ha sido cuantificado en su totalidad. Los cerca de 100 mil pesos corresponden solamente al cable de cobre robado, por lo que el monto final será mayor al incorporar las afectaciones en tapas, registros, conexiones y demás componentes dañados.
Uno de los primeros casos ocurrió en la colonia Moctezuma, en un andador que conecta la zona de Arco Sur con la calle Francisco I. Madero, donde fue afectado el sistema de alumbrado subterráneo.
Posteriormente, a finales de julio, se registró otro hecho en la lateral del puente Bicentenario, en la zona comprendida entre Maestros Veracruzanos, Lázaro Cárdenas y la parte final de Américas, hasta el puente peatonal de la colonia Pomona.
La sustracción de los conductores también tiene consecuencias en el servicio, pues las luminarias se encuentran conectadas mediante circuitos y la afectación de una sección puede dejar varias lámparas apagadas, incluso más allá del sitio específico donde ocurrió el robo.
Esto provoca que calles y andadores permanezcan sin iluminación, aumentando la percepción de inseguridad y generando condiciones que pueden favorecer asaltos u otros delitos.
La Dirección de Alumbrado Público pidió reportar aquellos puntos de la ciudad que permanezcan sin iluminación durante varios días para revisar si la interrupción corresponde a una falla o a otro acto de vandalismo.
