Jesús Utrilla / NV Noticias
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, elevó el tono ante el posible cierre del ingenio ubicado en Lerdo de Tejada y exigió a la empresa propietaria transparentar su situación financiera, al considerar que no puede simplemente abandonar una operación con un siglo de historia y dejar en incertidumbre a miles de familias.
Tras sostener una conversación con el presidente del Consejo de Administración de la compañía, la mandataria señaló que uno de los primeros pasos será conocer los estados financieros y determinar cuáles son realmente las razones que llevaron a la empresa a plantear el cierre.
Nahle rechazó además el argumento de que la región carezca de condiciones para mantener la actividad, pues aseguró que existe suficiente caña y mano de obra para continuar con la producción.
La gobernadora cuestionó que la empresa haya comunicado su decisión sin establecer previamente un diálogo con el Gobierno de Veracruz, particularmente por el impacto que tendría en una región cuya economía depende en buena medida de la actividad cañera.
Advirtió que, si los actuales propietarios ya no desean continuar con el ingenio, deberán analizarse alternativas para que otro grupo pueda hacerse cargo de la operación.
Pero además del futuro de la planta, Nahle puso sobre la mesa otro factor que, dijo, debe investigarse: el ingreso irregular de azúcar importada al mercado mexicano.
La mandataria afirmó que existen indicios de un mercado ilegal que puede afectar a la industria nacional y señaló que revisará el ingreso de azúcar que no cumpla con los permisos correspondientes, al considerar que este fenómeno puede generar condiciones de competencia desleal para los productores y empresas mexicanas.
Estimó que alrededor de cinco mil familias podrían resultar afectadas por la suspensión de actividades del ingenio, al considerar no solamente a los trabajadores de planta, sino también a productores, cortadores de caña, empleados eventuales y otros sectores que dependen de la derrama económica de esta industria.
La afectación, explicó, alcanzaría principalmente a Lerdo de Tejada, Saltabarranca, Ángel R. Cabada y otras comunidades tradicionalmente vinculadas con la producción de caña.
La gobernadora incluso pidió que representantes de la empresa con capacidad real de decisión acudan a Veracruz para analizar el problema directamente.
Sostuvo que una empresa con décadas de operación y una responsabilidad social de esa magnitud no puede tomar una decisión de cierre y retirarse sin explicar sus razones y sin analizar alternativas.
