Jesús Utrilla / NV Noticias
Una presunta negligencia médica durante una cirugía de columna mantiene a una doctora de 34 años con graves problemas de movilidad, habla y afectaciones psicológicas, por lo que sus familiares presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra dos médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Kenia Sánchez, hermana de la paciente, explicó que Karina ingresó el pasado 28 de marzo a una unidad médica del IMSS para someterse a una cirugía programada de columna lumbar. Sin embargo, durante la intervención se habría registrado una ruptura de la duramadre, membrana que recubre la médula espinal, provocando una fuga de líquido cefalorraquídeo.
De acuerdo con la familiar, un médico residente les informó de la complicación y les aseguró que la paciente debía permanecer en reposo absoluto para evitar que continuara la fuga. Incluso, señaló, les dijeron que el escenario más grave sería tener que realizar una nueva intervención, posibilidad que en ese momento consideraban remota.
Después de despertar de la anestesia, Karina comenzó a presentar dolor de cabeza, mareos y fuertes molestias en la zona intervenida. Estos síntomas, según la familia, fueron reportados al personal médico, pero posteriormente la paciente fue dada de alta.
La situación se agravó semanas después. El 30 de abril tuvo que ser ingresada nuevamente debido a un abultamiento en la zona de la cirugía, que para sus familiares evidenciaba la persistencia de la fuga de líquido.
Kenia relató que tuvieron que esperar alrededor de 15 días para que su hermana fuera recibida en la UMAE 14 y posteriormente otros 15 días para que se realizara una segunda cirugía.
La familia acusa que durante todo este proceso no hubo un médico que asumiera directamente la responsabilidad del caso ni que explicara de manera clara la evolución de la paciente.
La denuncia ya fue presentada y se encuentra a la espera de la asignación de la carpeta de investigación correspondiente. A partir de ello comenzará el proceso para integrar las pruebas y determinar las posibles responsabilidades.
La familia insiste en que no busca únicamente una explicación, sino que se esclarezcan los hechos y se determine si la atención médica recibida durante las dos intervenciones se ajustó a los protocolos y estándares profesionales.
