La FIFA denunció el “esfuerzo coordinado y continuo para socavar al organismo y a su presidente”, el suizo italiano Gianni Infantino, mediante acusaciones, insinuaciones o información errónea.
“En consonancia con las recientes declaraciones de la Conmebol y la Confederación Africana de Futbol, así como con las conversaciones mantenidas con las federaciones miembros y las confederaciones de todo el mundo, la FIFA no apoyará, facilitará ni tolerará ningún proceso relacionado con la elección del presidente que sea incompatible con los estatutos”, afirmó.
Con el apoyo dividido y la UEFA como principal opositora, el dirigente no se plantea dimitir después de su fallida propuesta, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), para abrir los torneos insignia del futbol –la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes, entre éstos– a capitales privados.
“El presidente de la FIFA ha dedicado más de 30 años de su vida profesional al futbol europeo y de todo el mundo”, subrayó el comunicado. “El cambio, inevitablemente, supone un desafío a intereses establecidos, pero la disconformidad con el cambio no puede justificar los intentos de socavar el mandato democrático del presidente de la FIFA o la institución para la cual fue elegido a fin de liderar”.
Infantino, inmerso en una grave crisis de credibilidad, es objeto de acusaciones de favoritismo en la época en que trabajaba en la UEFA, según un artículo de The Telegraph. El diario británico sostiene que el suizo italiano, secretario general de la confederación europea de 2009 a 2016, habría utilizado su poder para garantizar el ascenso de una empleada de la institución con la que mantenía una relación íntima.
De acuerdo con el diario, que no cita sus fuentes, esta empleada, después de haber sido promovida durante un tiempo en la UEFA, recibió una “indemnización de seis cifras” en un año no precisado, además del pago en un posgrado en una escuela de negocios por unos 57 mil 800 dólares anuales.
La UEFA admitió “que se efectuó un pago” en ese momento, “acompañado de la liquidación de los gastos de un programa en una escuela de negocios local”. Pero dicho monto “era conforme a las normas entonces vigentes para el personal que abandonaba la organización”, subrayó el organismo europeo.
Por su parte, un portavoz de la FIFA afirmó que Infantino refuta “firmemente estas acusaciones, categóricamente falsas”.
“Toda insinuación de conducta inapropiada o de violación de estatutos o reglamentos es difamatoria y ningún empleado de la UEFA ni de la FIFA ha presentado jamás una queja sobre el comportamiento del señor Infantino, ya que nunca ha habido ningún incidente que lo involucrara”, aseguró la FIFA.
Fuente: La Jornada
