La discusión nacional sobre el impacto del uso excesivo de teléfonos móviles y tabletas permitirá a los padres de familia, niños y adolescentes conocer y debatir las medidas para proteger a los menores “de la adicción a las redes y las plataformas”, dijo esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum.
Informó que, para el ciclo escolar que inicia el 31 de agosto ya habrá una decisión sobre el uso de dispositivos móviles en las escuelas, mientras de manera paralela avanza la regulación sobre las redes sociales. “Tiene que ser una decisión colectiva… que haya conciencia de los impactos y los jóvenes no sientan que es una imposición”, expuso.
Lo central no es prohibir el uso de teléfonos, sino reconocer que los mecanismos y las redes están diseñados para generar adicción, manifestó.
En la conferencia matutina en Palacio Nacional, dos expertos en el impacto de las plataformas y el secretario de Educación, Mario Delgado, expusieron que los algoritmos están diseñados para que el uso de las redes sea compulsivo.
A distancia, Jonathan Haidt, profesor en sicología de la Universidad de Nueva York y autor del libro La Generación Ansiosa, explicó que los algoritmos no son neutrales, tienen cierta orientación y alertó que los padres deben estar conscientes de dotar a sus hijos de un teléfono como si fuera un “chupón digital”.
Recomendó al gobierno mexicano tomar decisiones como las que han asumido otros países que han decidido “decir basta”, esto es “separar a los alumnos del teléfono durante toda la jornada escolar y elevar a 16 años la edad mínima para abrir una cuenta en las redes sociales”.
Expuso que en el periodo 2010-2015 cambió la forma del juego tradicional de los niños a una infancia basada en el teléfono. Refirió que, al inicio de la etapa de crecimiento de los teléfonos inteligentes y las tabletas “pensábamos que nuestros hijos eran nativos digitales y que eso los haría más inteligentes y hábiles. Estábamos equivocados”.
A su vez, el ingeniero Arturo Béjar, cofundador de Apple y diseñador del sistema de protección de usuarios de Meta y quien viajó desde California a la Ciudad de México, explicó que el diseño de la redes está basado en seis ingredientes que causan adicción: el scroll infinito, la reproducción automática de videos, recomendaciones algorítmicas, notificaciones constantes, contador de popularidad y mecanismos de comparación y presión social.
Los usuarios, sobre todos los jóvenes y niños están sujetos a un constante bombardeo en las redes y, cuando se cuestiona a las empresas por el diseño de sus plataformas, “la industria niega la adicción y traslada la responsabilidad a los padres”, indicó.
Fuente: La Jornada
