El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio –de origen cubano–, exigió al gobierno de Cuba que acepte las reformas que Wa-shington pretende “impulsar” en la nación caribeña antes de que sea “demasiado tarde”.
En un declaración emitida en el marco de las protestas que se desarrollaron en la isla en 2021, Rubio acusó que La Habana continúa “aliándose con los enemigos de Washington, lo que representa una grave amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos al albergar operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a menos de 160 kilómetros de nuestro territorio”.
El funcionario estadunidense no presentó evidencia de sus acusaciones ni aclaró a quiénes considera “hostiles”. Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó versiones sobre la supuesta existencia de bases militares chinas o rusas en la isla. Así lo hizo durante una entrevista con Sky News hace una semana, al ser interrogado sobre presuntas imágenes satelitales en las cuales el gobierno estadunidense basa sus acusaciones.
“Estas son construcciones basadas en manipulación y mentiras. ¿Pueden mostrar dónde están las bases? No hay campamentos chinos en Cuba. Lo hemos dicho varias veces”, enfatizó el mandatario.
Rubio agregó que la Casa Blanca seguirá ejerciendo presión por “todos los medios a su alcance para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano e impulsar las reformas económicas y políticas que permitan a Cuba un futuro mejor”.
“Los líderes cubanos deben comprometerse con reformas reales, la paz y la prosperidad, antes de que sea demasiado tarde”, advirtió.
“El presidente Trump y yo deseamos un futuro mejor para Cuba y su pueblo que tanto ha sufrido. Tras décadas de represión y una pésima gestión, la economía cubana está en caída libre y su población sigue padeciendo apagones, hambre y privaciones”, aseveró el funcionario sin hacer referencia al bloqueo económico impuesto por Washington a la isla desde hace más de 60 años, recrudecido por un cerco energético total desde enero.
Fuente: La Jornada
