La inflación general anual en México siguió bajando y llegó al 3.37 por ciento en junio de 2026, su nivel más bajo desde diciembre de 2020, cuando se ubicó en 3.15 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Al dar a conocer el dato de inflación de junio, el Inegi precisó que el índice nacional de precios al consumidor registró una caída mensual de 0.27 por ciento en el sexto mes del año, la segunda consecutiva. Así, la inflación general en el país reportó una desaceleración anual en junio, por tercer mes consecutivo, que permite ubicarse dentro del rango de estabilidad de precios del Banco de México (3 por ciento +/- un punto porcentual) por segunda lectura al hilo.
La desaceleración de la inflación general respondió a la importante disminución de los precios agropecuarios, principalmente de frutas y verduras, en donde el el jitomate, los chiles serrano y poblano, así como el limón, pepino y la uva disminuyeron sus precios; el huevo, otras frutas y automóviles fueron otros productos a la baja, y destacaron por su incidencia sobre la inflación general.
Tan sólo el jitomate, uno de los productos que más afectó a la inflación en meses pasados, reportó una caída de 38.98 por ciento mensual y una variación de 19.41 por ciento anual.
En tanto, la vivienda propia, papa y otros tubérculos, así como aguacate, resaltaron con incrementos en sus precios.
El componente subyacente, que integra el 76 por ciento del INPC y excluye productos volátiles, creció 0.24 por ciento con respecto a mayo del presente año; mientras que se ubicó en 4.03 por ciento anual, con ello suma cinco lectural anuales a la baja.
Por su parte, la inflación no subyacente, que agrupa productos volátiles agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, se desaceleró, al registrar un descenso de 2.04 por ciento y llevarla a una variación anual de 1.11 por ciento.
Fuente: La Jornada
