El Banco de México comprará deuda gubernamental con el objetivo de mejorar los mecanismos de liquidez en el sistema financiero e instrumentar su política monetaria, informó el organismo central.
Hasta ahora el Banco de México sólo se dedicaba a operar la venta de deuda gubernamental, a través de instrumentos como los Cetes, Bonos M, Bondes F, Udibonos y BREMs, esto con el objetivo de regular la liquidez en el sistema financiero.
Según el organismo, a fin de sumar instrumentos para regular esta liquidez y que la política monetaria vaya por canales más precisos, también comprará instrumentos, sólo Cetes y Bonos F, mientras los de mayor plazo, como Bonos M y Udibonos quedaron descartados.
La medida, que entraría en operación el 17 de agosto, se acotó a instrumentos de plazo relativamente cortos, dado que las tasas mínimas o máximas aceptadas en estas operaciones son exactamente igual a la tasa objetivo, actualmente en 6.5 por ciento, lo que permitiría el control sobre la política monetaria y que no haya presiones que la desvíen del nivel deseado.
“Estas operaciones complementan el conjunto de instrumentos con los que cuenta el Instituto Central para la administración de la liquidez del sistema financiero y la instrumentación de la política monetaria”, reiteró el Banco de México.
El 15 de junio, el organismo emitió la Circular 8/2026 que modifica a la regulación previa, de 2012, que norma las subastas de Bonos de Regulación Monetaria y valores gubernamentales. Con la introducción del instrumento de compra de deuda gubernamental, también empezó a crecer la especulación sobre si este mecanismo era una manera de financiar bajo la mesa al gobierno.
El viernes pasado, el banco central y el ramo hacendario hablaron con instituciones bancarias, las autoridades monetarias aseguraron que el único objetivo dar mayor precisión al cómo se inyecta liquidez en el sistema financiera.
Este lunes, el Banco de México detalló que las operaciones de compra podrán llevarse a cabo cuando las condiciones de liquidez del mercado de dinero así lo requieran y su realización “dependerá exclusivamente de las previsiones sobre el comportamiento de la liquidez y de las condiciones prevalecientes en los mercados financieros”.
A la par, aseguró que habrá transparencia sobre este tipo de operaciones dado que el Programa de Subastas de Valores Gubernamentales correspondiente a cada trimestre, el Banco de México dará a conocer el monto máximo de las operaciones que, en su caso, podrían llevarse a cabo durante dicho periodo.
“La administración de la liquidez del sistema financiero constituye uno de los elementos fundamentales para la implementación de la política monetaria. En este sentido, las operaciones anunciadas no modifican la postura de política monetaria; únicamente amplían el conjunto de herramientas disponibles para instrumentarla de manera eficiente”, acotó el banco central.
Según un análisis de Finamex, “el canal de compra, cuando se active el 17 de agosto, funcionará como una herramienta extraordinaria para inyectar liquidez al sistema financiero, no una herramienta de estímulo monetario”.
Fuente: La Jornada
