Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- La extracción de arena en la zona costera ubicada frente a la comunidad de Las Palmitas ha generado preocupación entre habitantes de la región de Alvarado, quienes denuncian afectaciones directas a los nidos de tortuga marina debido a las actividades de la arenera denominada “Grano de Oro”, empresa que, aseguran, continúa operando a pesar de haber sido clausurada por autoridades estatales hace apenas tres meses.
De acuerdo con testimonios recabados en la zona, la maquinaria utilizada para la extracción de material ha destruido varios nidos de tortuga al ingresar hasta la orilla de la playa, donde se desarrolla el proceso de anidación de estas especies protegidas.
“La arenera ha estado ocasionando problemas al tema de la tortuga y está sacando la arena de la orilla de la playa; ya hemos visto que hay nidos que ha arrollado la máquina, están rotos”, denunciaron pobladores, quienes hicieron un llamado urgente a las autoridades ambientales para intervenir y frenar el daño ecológico.
Los inconformes señalaron que la empresa tiene varios años realizando actividades extractivas en la zona y cuestionaron la legalidad de sus operaciones, al afirmar que la extracción de arena en la franja costera está restringida por las disposiciones ambientales vigentes.
Asimismo, recordaron que personal de la Procuraduría de Medio Ambiente acudió hace aproximadamente tres meses para clausurar las instalaciones; sin embargo, sin que exista una explicación pública sobre el levantamiento de las restricciones, la empresa retomó sus actividades.
Según las denuncias, diariamente salen entre 10 y 15 góndolas cargadas con arena, cada una con una capacidad aproximada de 30 metros cúbicos. El material extraído sería comercializado a la empresa Cementos Moctezuma.
Los habitantes estiman que cada viaje puede alcanzar un valor de hasta 20 mil pesos, lo que representaría una importante derrama económica derivada de la extracción del recurso natural.
Los denunciantes aseguraron que no es la primera ocasión en que la arenera enfrenta procedimientos administrativos, pues ha sido clausurada en varias ocasiones por las autoridades competentes, aunque posteriormente vuelve a operar.
Ante esta situación, solicitaron la intervención de las dependencias ambientales federales y estatales para verificar la legalidad de las actividades de extracción, así como para evaluar los posibles daños ocasionados a los ecosistemas costeros y a las zonas de anidación de tortugas marinas.
