La propuesta del gobierno federal para desaparecer la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), una de las principales exigencias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha encendido alertas entre especialistas en educación, quienes advierten que ceder será reabrir espacios a prácticas discrecionales en la asignación de plazas, promociones y cambios de adscripción.
Durante las negociaciones con la CNTE, los secretarios de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y Educación Pública, Mario Delgado, así como el director general del ISSSTE, Martí Batres, presentaron una ruta de trabajo para sustituir a la Usicamm por un nuevo esquema de ingreso, promoción y reconocimiento docente.
El planteamiento contempla instalar el próximo 15 de junio una mesa plural encargada de elaborar una iniciativa de reforma para sustituir al organismo.
La CNTE ha sostenido que la Usicamm mantiene mecanismos de evaluación y asignación de plazas que generan inequidades, afectan derechos laborales y dificultan la movilidad de los docentes. Por ello, su desaparición forma parte de las demandas centrales del movimiento magisterial.
Sin embargo, el coordinador del Programa de Anticorrupción y Educación de México Evalúa y académico de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey, Marco Fernández, advierte que la propuesta impulsada por la CNTE apunta a regresar al esquema de comisiones mixtas que operó antes de las reformas educativas de los últimos años.
Según explica, ese modelo terminó siendo controlado por las estructuras sindicales y permitió decisiones discrecionales en la asignación de plazas y ascensos.
“Ellos quieren desaparecer el organismo y regresar a un mecanismo antiguo, previo incluso a la reforma de [Enrique] Peña Nieto, que se conoce como comisiones mixtas. Esto es grave porque en el pasado estas comisiones estaban formadas supuestamente por autoridad y por gente del sindicato, por gente del SNTE, pero en realidad eran comisiones totalmente dominadas por el sindicato”, señala.
El especialista sostiene que, aunque la Usicamm presenta deficiencias y requiere cambios, la discusión de fondo debe centrarse en las reglas que sustituirán al organismo y en la capacidad del nuevo modelo para garantizar procesos transparentes, verificables y libres de discrecionalidad.
La preocupación, advierte, es que una eventual desaparición de la Usicamm sin mecanismos claros de supervisión y rendición de cuentas termine por reinstalar prácticas que durante décadas fueron cuestionadas por favorecer intereses sindicales o políticos por encima de criterios públicos para el ingreso y la promoción del personal docente.
Fuente: El Universal
